Guia de las Aves de Almagro - Luis de Pablos Alcázar

Guia de las Aves de Almagro - Luis de Pablos Alcázar

Cuando era pequeño me dedicaba a cazar pájaros; bueno, eso era lo que creía; afortunadamente para ellos mis métodos eran muy rudimentarios y eran pocos los que caían en las trampas y precisamente porque cazaba muy pocos y tardaba mucho tiempo en conseguir una captura me pasaba muchas, muchas horas escondido en una habitación mirando a través de algunos agujeros que para tal fin había hecho en sus finas paredes de ladrillo. Entonces creía que lo que hacía era cazar pajarillos; ahora me doy cuenta de que lo que realmente hacía cada día era estudiar su comportamiento; sí, lo que estaba haciendo era pasar infinidad de horas observando a los pájaros y gracias a ello aprendí a conocer sus cantos de reclamo, de enfado, de celo; aprendí a conocerlos sólo por la forma en que llegaban o se marchaban volando; descubrí de qué se alimentaba cada especie; unas de semillas, otras de insectos.

Eran unos tiempos, habrán pasado ya más de 50 años, en los que todavía se podían ver en el huerto de la casa a bandadas de fringílidos de cientos de individuos que se posaban en los cardos (Picnomon acarna) que crecían allí silvestres (años más tarde se ajardinaría y los cardos desaparecerían), para comer con avidez sus semillas y tan mansos o confiados se mostraban que podía moverme lentamente y hacerlos volar de un lado a otro. Entre los bandos se encontraban jilgueros, pardillos (los más confiados), verderones, verdecillos, y algunos lúganos. Los jilgueros siempre se posaban directamente sobre los cardos, rara vez lo hacían en otro lugar, mientras que el resto de la bandada se alimentaba de las semillas que había en el suelo. (ver mas en el libro guia de las aves de Almagro © ®)