Paco Leal: "En Almagro me siento como en mi casa"

Paco Leal:

El director técnico del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro recibe un merecido homenaje por su gran aportación escénica al Festival durante los últimos 25 años.

Con una gran ovación unánime y cargada de sincero agradecimiento, empezó y terminó el homenaje que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro ha dado al que es su director técnico desde hace 25 años, Francisco Leal.

Leal un hombre de segundo plano, de escenarios para dentro, en la noche de ayer, lunes, subió a uno de sus escenarios creados, el Palacio de los Oviedo para recibir el cariño de todos aquellos que han trabajado o se ha cruzado en su camino durante los 26 festivales, incluido esta cuadragésima tercera edición que se celebra en Almagro hasta el domingo 26 de julio.

“Gran hombre de teatro, generoso, buena persona, trabajador incansable, discreto, sencillo, riguroso, creativo, práctico… fueron algunos de los calificativos que se repitieron en la tarde noche de ayer para referirse al homenajeado y a su labor profesional. 

El primero en tomar la palabra fue Ignacio García, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro que comenzó su intervención con una cita de Cervantes para definir la labor del iluminador y escenógrafo: Al buen hacer nunca le falta premio. Y así fue destacando el espléndido trabajo de Paco Leal en Almagro “donde imagina un teatro, hay un teatro”.  Para Ignacio García, su aportación al patrimonio escénico de Almagro es innegable, puso como ejemplo el Palacio de los Oviedo que hace dos años era un edificio muy deteriorado, casi en ruinas, que fue cine de verano durante varias décadas.

Y continuó: “Su tranquilidad, su ingenio fulgurante, su amabilidad complementan esa eficacia y transmiten paz y sosiego a todo aquel que llega a Almagro con las incertidumbres y nervios propios de un estreno (…)”. Todos los que hemos venido a Almagro a estrenar hemos salido de aquí con un espectáculo mejor gracias a sus consejos, muchas veces discretos e invisibles, a su buen hacer silencioso y a su saber panorámico del teatro, en lo técnico y lo artístico”. En esta misma línea, Ignacio García dijo “el premio verdadero es el que tiene el Festival de contar con él cada día desde hace un cuarto de siglo (…) su aportación al patrimonio escénico de Almagro”.

A continuación, subió al escenario su amigo y director de escena César Oliva, uno de los culpables de que Paco Leal se dedicara a la iluminación. En la laudatio, habló de Paco Leal con mucho cariño. Fue compartiendo con el público su relación con Leal que comenzó a finales de los años 70 y que ha continuado hasta ahora, después de varios festivales en Almagro cuando Oliva era director y de otros muchos festivales y trabajos que han realizado juntos.

“Paco Leal merece este homenaje porque es un gran hombre de teatro, que conoce como pocos los secretos de la técnica escénica; lo merece porque su vinculación con Almagro es enorme: no creo que haya persona que más ha servido a este Festival; y lo merece porque representa al trabajador anónimo, que sale en los programas de mano, sí, pero sin el protagonismo de actores, directores y ahora productores. Paco simboliza a todos aquellos héroes del teatro diario, aquel que no tiene horas, el que no le importa que los halagos recaigan sobre sus jefes, el que sabe que es la sal de ese viejo arte que llamamos teatro”.

Tras la actuación de la soprano, Beatriz Lanza y el pianista Miguel Huertas, subieron al escenario dos de los directores del Festival que han trabajado con Paco Leal: Luciano García Lorenzo y Natalia Menéndez y su compañero de trastienda, Pedro Yagüe que fue coordinador técnico durante años del festival almagreño. Cada uno mostró con sus palabras el agradecimiento a su trabajo y a su persona de la que todos coincidieron en señalar que han aprendido mucho. 

Las intervenciones finalizaron con los discursos institucionales por parte del subdirector de Teatro del INAEM, Fernando Cerón y de la viceconsejera de Cultura, Ana Vanesa Muñoz que también destacaron la labor profesional y humana del homenajeado.

Por su parte un Paco Leal emocionado agradeció el homenaje que compartió con su equipo de técnicos, pero también con su compañera Teresa Prat que comenzó en el Festival hace también un cuarto de siglo. Agradeció el cariño que recibe y ha recibido en la ciudad encajera “En Almagro me siento como en mi casa”.

Paco Leal recibió el premio, una insignia con el logotipo del Festival Internacional de Teatro Clásico, rodeado de una representación de su equipo, “los hombres  y mujeres de Paco” sobre el escenario. Los aplausos con los asistentes en pie se alargaron durante muchos minutos.