Encajeras almagreñas participaron en el XIII encuentro de encajeras de Bolaños

Encajeras almagreñas participaron en el XIII encuentro de encajeras de Bolaños

Más de 300 encajeras se dieron cita este pasado viernes en Bolaños en el XIII Encuentro de Encajeras ‘Ciudad de Bolaños’. Almagro volvió a estar presente con una representación de encajeras de diferentes cursos de la Universidad Popular.

Alcolea de Calatrava, Moral de Calatrava, Almagro, Ciudad Real, Puertollano, Pozuelo de Calatrava, Membrilla, Torralba de Calatrava, Hinojosas de Calatrava, Poblete, Manzanares, Valenzuela de Calatrava, Cabezarrubias del Puerto, Carrizosa, Moral de Calatrava, Calzada de Calatrava, Villarrubia de los Ojos, Corral de Calatrava, Argamasilla de Alba, Torrejón de Ardoz y Benalmádena tampoco se quisieron perder este tradicional encuentro que Bolaños acoge cada mes de septiembre y que pone de manifiesto que este arte sobrepasa fronteras y permanece aún muy vivo.

El alcalde de Bolaños, Miguel Ángel Valverde, fue el responsable de inaugurar este XIII Encuentro de Encajeras, junto a varios miembros de la Corporación Municipal, con la Concejala de Igualdad, Victoria Naranjo.para Valverde el encaje en Bolaños ha supuesto un elemento crucial tanto en la economía local de Bolaños, como en la de muchos de los pueblos del Campo de Calatrava en el pasado, por tratarse de un trabajo remunerado para la mujer, el cual suponía un ingreso extra y un modo de subsistencia para muchas familias en tiempos difíciles.

Esta actividad surge del compromiso y los esfuerzos que se vienen realizando desde el Ayuntamiento de Bolaños por mantener las tradiciones locales y para impulsar el trabajo artesanal de la mujer bolañega.

Los trabajos fueron valorados por un jurado compuesto por una persona representante de cada una de las asociaciones de mujeres de la localidad (Afammer, Amfar y Amas de Casa) expertas en el arte del encaje, que tuvieron en cuenta la originalidad, belleza, estética y armonía de la composición, así como la dificultad de las técnicas empleadas.

La velada se cerró con una merienda colectiva que puso el broche final a una tarde donde el sonido de los bolillos y las ganas de compartir e intercambiar serán los protagonistas hasta una nueva convocatoria.