El presidente de Castilla-La Mancha visita el Palacio de los Marqueses de Torremejía en Almagro

El presidente de Castilla-La Mancha visita el Palacio de los Marqueses de Torremejía en Almagro

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha visitado hoy el Palacio de los Marqueses de Torremejía en Almagro, mostrando su interés por conocer este edificio que data de la segunda mitad del siglo XV.

El palacio acaba de recibir una mención especial en los Premios al Mérito Cultural por su destacado proyecto de rehabilitación, y ya se trabaja para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC). La recuperación del edificio, que data del siglo XVI, fue liderada por el empresario y mecenas Mauricio Fernández Garza, recientemente fallecido. Fernández Garza, aunque no sabía que recibiría la mención especial, estaba al tanto de que sería nombrado hijo adoptivo de la ciudad de Almagro.

Durante su recorrido, el presidente García-Page pudo apreciar las distintas estancias del palacio, entre las que destacan:El patio renacentista, la estancias decoradas con pinturas del siglo XIX y el mural sobre papel de arroz con escenas de la dinastía china Qing.

El palacio ocupa 2.500 m² distribuidos en dos plantas y ocupa toda una manzana, con la fachada principal orientada a la Plaza de Santo Domingo. A lo largo de los siglos ha pasado por varias familias, destacando la relación con la familia Pisa y, finalmente, con los marqueses de Torremejía, hasta que en 1936 el último marqués, sin descendencia, donó el edificio a la Orden de los Dominicos, que lo cedió a las monjas dominicas del Santísimo Sacramento, quienes fundaron una escuela hogar femenina. En 2019 el palacio fue adquirido por el empresario y mecenas Mauricio Fernández Garza, que impulsó su gran labor de restauración y puesta en valor.

Tras la visita, García-Page presidió el acto institucional del Día Internacional de las Mujeres Rurales, celebrado en el Teatro Municipal de Almagro, destacando la importancia de reconocer el papel de la mujer en el desarrollo rural.

El Palacio de los Marqueses de Torremejía se consolida así como un referente cultural y patrimonial en Castilla-La Mancha, combinando historia, arte y esfuerzo de conservación, y avanza hacia su declaración como Bien de Interés Cultural.