El empresario mexicano Mauricio Fernández Garza será nombrado Hijo Adoptivo de Almagro
Propietario del Palacio de los Marqueses de Torremejía, recibirá la medalla de la ciudad de Almagro en reconocimiento a su extraordinaria labor de mecenazgo, conservación patrimonial y vínculo afectivo con la ciudad.
El próximo 13 de octubre a las 19:00 horas, el Ayuntamiento de Almagro celebrará un pleno extraordinario en el que se concederá el título de Hijo Adoptivo de la ciudad al empresario, coleccionista y político mexicano Mauricio Fernández Garza en reconocimiento a su extraordinaria labor de mecenazgo, conservación patrimonial y vínculo afectivo con la ciudad de Almagro, ciudad que considera parte de su historia personal.
Tras la celebración del Pleno, se llevará a cabo el acto de reconocimiento en el que se hará entrega del medalla de la ciudad de Almagro. Para tan importante momento, la laudatio correrá a cargo del profesor Luis Arroyo Zapatero, ex rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Está previsto que Fernández Garza participe en el acto mediante videoconferencia desde México, dada su actual situación de salud.
Un legado tangible: la restauración del Palacio de Torremejía
Mauricio Fernández Garza es propietario del Palacio de los Marqueses de Torremejía, una joya arquitectónica del siglo XV ubicada en el casco histórico de Almagro, que adquirió en 2019 a la Orden de los Dominicos. El edificio, en estado de deterioro tras años sin uso, fue sometido a una restauración integral durante cuatro años, liderada por el propio Fernández Garza junto a un equipo multidisciplinar de arquitectos, restauradores y expertos nacionales e internacionales.
Se extrajeron más de 500 camiones de escombros del inmueble y se recuperaron elementos únicos como un techo policromado del siglo XV, murales del siglo XIX y columnas isabelinas originales en su patio central. El proyecto fue coordinado por Santos Romero Vargas, con la participación de destacados profesionales como Ignacio Fernández, exrestaurador del Museo del Prado.
La restauración culminó con la inauguración oficial del palacio el 12 de mayo de 2023, en un evento al que asistieron representantes institucionales, técnicos, amigos del empresario y el embajador de México en España, Quirino Ordaz, quien calificó el proyecto como “una joya arquitectónica” y símbolo de la hermandad entre México y España.
La restauración Palacio de los Marqueses de Torremejía, situado en el casco histórico de Almagro, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972, representa una contribución fundamental al embellecimiento y valorización cultural de la ciudad, además de consolidar su posición como referente turístico y cultural de Castilla-La Mancha.
Un vínculo emocional y patrimonial con Almagro
El lazo entre Mauricio Fernández Garza y Almagro se remonta a los años 70, cuando adquirió en una subasta en Estados Unidos un artesonado mudéjar del siglo XVI que, más tarde descubrió, había pertenecido a la antigua iglesia y universidad de Nuestra Señora del Rosario de Almagro. A raíz de este hallazgo, Fernández Garza visitó la ciudad para conocer el origen de aquella pieza y quedó vinculado emocionalmente con su historia.
Ese vínculo culminó con la compra del Palacio de Torremejía y su restauración, que él mismo ha calificado como un acto de restitución: “Esto es una aportación para España, no para mis hijos”, señaló durante la presentación del palacio restaurado. También anunció la creación de una fundación para gestionar el edificio, garantizar su sostenibilidad y abrirlo al público como parte de la oferta turística y cultural de Almagro en la que se sigue trabajando.
Valor histórico y arquitectónico del palacio
El Palacio de los Marqueses de Torremejía fue construido en la segunda mitad del siglo XV y ocupa más de 2.500 m² distribuidos en dos plantas. Su fachada da a la Plaza de Santo Domingo y su estructura sigue una concepción mudéjar con zaguán en recodo, un patio con once columnas de estilo isabelino, y techos artesonados de madera tallada.
Uno de los mayores hallazgos ha sido la recuperación de murales al temple sobre papel de arroz, ocultos durante décadas bajo varias capas de papel. Representan escenas chinas, motivos grecorromanos, embarcaciones portuguesas, indígenas americanos y fauna exótica. Su restauración fue iniciada por el maestro mexicano Manuel Serrano y finalizada por Ignacio Fernández, en colaboración con la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha.
El Ayuntamiento ya ha impulsado la declaración del Palacio como Bien de Interés Cultural (BIC) ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, cuya resolución se espera próximamente.



