El Ayuntamiento ha comenzado un proyecto de adecentamiento de los edificios históricos municipales

El Ayuntamiento ha comenzado un proyecto de adecentamiento de los edificios históricos municipales

Las primeras actuaciones se han llevado a cabo con la limpieza y arreglo de la puerta principal del Consistorio y el resto de puertas y ventanas de su fachada.

El Ayuntamiento ha comenzado un proyecto de adecentamiento de los edificios históricos municipales. Almagro es ciudad Conjunto Histórico-Artístico que “ofrece una conjunción poco frecuente de valores históricos y artísticos” como se publicaba en el BOE de 1972 al ser declarada con esta figura de protección. Son muchos los edificios, palacios, casa solariegas… que configuran la belleza y peculiaridad de Almagro. Un número importante de estos edificios son de titularidad municipal como la iglesia de San Agustín, la casa palacio Juan Jédler o el palacio de los Medrano.

Con el objetivo de seguir contribuyendo en la conservación del patrimonio artístico y de mostrar la mejor cara de estos edificios, el Ayuntamiento ha puesto en marcha este proyecto que se inició hace unas semanas con los trabajos de limpieza y arreglo de los elementos de carpintería de la fachada del Ayuntamiento. 

La primera actuación se centró en la puerta principal. Se encontraba en muy mal estado. La concejal de Logística, Marta Rivero, explica que la puerta estaba muy deteriorada, con partes desechas por lo que era muy necesario su arreglo. Por este motivo, el servicio de Carpintería en colaboración con el de Pintura, ha llevado a cabo un profundo trabajo de reparación y limpieza que ha incluido lijado, colocación de nuevas piezas, barnizado y pintado. Ahora se puede ver los detalles de la cerrajería con la cruz flordelisada de la Orden de Calatrava y la portada luce su mejor cara.

Los trabajos de mantenimiento y limpieza han finalizado esta semana con el arreglo del resto de puertas y ventanas de la fachada del edificio del Ayuntamiento, que data, tal y como se encuentra ahora, de 1967 tras la reforma realizada por Pons Sorolla.

La fachada del Ayuntamiento se completa con la casa solariega anexa al edificio principal, adquirida por el Consistorio hace unos meses, en la que también se ha barnizado y pintado su puerta de entrada y las persianas de sus balcones. De esta manera, ambos edificios que fueron un único inmueble, lucen ahora más bellos.

El trabajo realizado en el edificio principal del Ayuntamiento ha sido el primero de los que seguirán a lo largo del próximo año en el resto de los espacios y edificios históricos de titularidad municipal.

Sobre el Ayto                                                                                               
El actual edificio de Ayuntamiento de Almagro data de 1967, año en el que Pons Sorolla acometió cambios en la Plaza Mayor que afectaron al consistorio con la eliminación de una tercera planta y otros elementos para crear armonía y simetría en altura y estilo con el conjunto de la plaza. El Ayuntamiento ya había tenido otras restauraciones con anterioridad. Una de las más  importantes fue la que llevó a cabo en 1865 el arquitecto Cirilo Varas y Soria.

Con la restauración de 1967, la fachada del Ayuntamiento es la actual, de piedra sillar, con tres puertas y ventanas enrejadas en la planta baja. En la planta superior, un  balcón corrido con cinco vanos adintelados, coronado el central por un gran escudo con las viejas armas de la ciudad. El edificio mantiene una pequeña torre en la que se encuentra un reloj de forja y de la que sobresale una singular estructura metálica, también de forja, que sostiene la campana, fechada en 1798 y que proviene del antiguo convento de Santa Catalina, de frailes franciscanos, ahora parador.

Justo al lado y como parte de lo que fue un mismo inmueble, se encuentra una casa solariega, propiedad municipal hace unos meses. La puerta de entrada, de mediados del siglo XVI, fue trasladada aquí desde un edificio de la antigua calle de la Compañía. En su fachada se encuentran tres balcones, uno de ellos en la esquina del edificio sobre unas columnas. Esta parte del edificio, que hace esquina, se abrió como un pequeño soportal para poder ver la belleza de la plaza según el caminante llegaba a ella por la calle la Feria.