El alcalde defiende la cultura como pilar democrático en el acto inaugural del 48 Festival Internacional de Teatro Clásico
Francisco Ureña habló del valor de la palabra y el arte como instrumentos esenciales para comprender el mundo, especialmente en tiempos en los que “la cultura se usa, a veces, desvergonzadamente para tergiversar o manipular”.
El alcalde de Almagro, Francisco Ureña, ha intervenido esta noche en el acto inaugural del 48º Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, reafirmando el compromiso de la ciudad con la cultura y la libertad como fundamentos esenciales de la democracia.
En su discurso, Ureña dio la bienvenida a los asistentes en nombre de todos los almagreños, mostrando el orgullo de la ciudad por acoger, una vez más, este evento de referencia en el panorama teatral internacional. Subrayó la emoción de ser testigos de la entrega del Premio Corral de Comedias a la bailaora Cristina Hoyos, acompañada por personalidades como José Carlos Plaza y Juan Antonio Jiménez que han realizado la laudatio para la homenajeada.
El alcalde encajero dedicó parte de su intervención a reflexionar sobre el valor de la palabra y el arte como instrumentos esenciales para comprender el mundo, especialmente en tiempos donde —señaló— “la cultura se usa, a veces, desvergonzadamente para tergiversar o manipular”.
Recordó que el Festival de Almagro nació en paralelo con la democracia española, y que ambos comparten una misma raíz: la fe en que la cultura puede contribuir a construir una sociedad mejor: “Aquellos años —quienes los vivimos los recordamos bien— eran objetivamente peores que estos. Sin embargo, entonces, además de esperanza y voluntad de acuerdo, existía la certeza de que la cultura y el arte habrían de contribuir decisivamente al logro de una España mejor”.
Ureña destacó que el Festival ha sido clave en la revitalización cultural de Almagro tras el desierto del franquismo, convirtiéndose en “el acontecimiento más importante de nuestro calendario civil” y en una pieza clave de la mejor Europa. También reivindicó el papel del teatro clásico como patrimonio común del mundo hispánico, desde una perspectiva inclusiva y moderna.
También dijo que es obligatorio recordar constantemente —y me viene, claro, a la cabeza el poema de Cernuda— la fe en la cultura de la que nació nuestro Festival y empujó el nacimiento de la democracia española”. En este punto, mencionó de lo que se habla tanto ahora las ‘guerras culturales”, que “más exactamente deberíamos llamarlas guerras ideológicas que pretenden apropiarse de la cultura y reducirla a un instrumento ideológico” Y continúo: “No debemos retroceder ni rehuir la batalla, para no tener que lamentarnos luego”. Y, aunque valoró que el Festival esté abierto a todas las miradas, advirtió contra aquellas que promueven la exclusión o niegan derechos: “la que promueve la unanimidad ideológica.
Cerró su intervención con una cita de Luis Cernuda, recordando que esta defensa de la cultura sigue siendo “una causa noble y tan digna de luchar por ella como en aquellos tiempos”.
Todos los discursos de los representantes políticos que forman parte del Patronato del Festival han ido esta misma línea de destacar la cultura como eje democratizador y en especial al Festival de Almagro como punto de encuentro Miguel Ángel Valverde: “Vivimos tiempos de mucha confrontación, de sobresaltos… pero venimos al Festival de Almagro y es todo encuentro”, ha señalado el presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ángel Valverde, contraponiendo la crispación que marca la actualidad al “frescor” que -ha dicho- proporciona cada verano el certamen a pesar de las altas temperaturas que se suelen registrar en estas fechas y hoy no ha sido una excepción.
Al acto ha asistido también el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ha sido el encargado de entregar el Premio Corral de Comedias a Cristina Hoyos. La bailaora, “emocionada, porque la mayor parte de mi vida he estado en los teatros”, interpretando con el cuerpo, recibió este premio del que dijo es un regalo. Como agradecimiento, al son de la guitarra tocada por Antonio Quero, sobre el escenario del Corral de Comedias volvió a demostrar su arte con un poema en memoria de Carmen Amaya.
Al finalizar, el público de pie aplaudió a esta gran artista sevillana, que estuvo acompañada de su familia y sus amigos, entre ellos, su marido, su sobrina Mercedes Hoyos y José Carlos Plaza. Su sobrina y el director de escena fueron los encargados de realizar la laudatio a la homenajeada que bien se puede resumir con estas palabras pronunciadas por Plaza “Almagro es como un tren que nos trae del pasado al presente y de ahí nos lleva al futuro”, algo muy similar a lo que hace Cristina Hoyos, cuyo arte parte de las raíces más puras, de esa España tan humilde que ahora se quiere olvidar. Finalizó su discurso con el deseo de que cuando lo recuerden, digan que vivió en el tiempo de Cristina Hoyos.



