Ana Belén recibe el Premio Corral de Comedias

Ana Belén recibe el Premio Corral de Comedias

El acto inaugural del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagr comenzó con un minuto de silencio por las víctimas de la COVID-19

Festival atípico, esta 43 edición, a causa de la pandemia provocada por la COVID-19 que ha obligado a reducir tiempo y aforos. Festival atípico también por su inauguración, fuera del Corral de Comedias, buque insignia, referente patrimonial y cultural de lo que ha sido y es el siglo de oro español. Aunque no es la primera vez, sino la tercera que el acto de arranque del Festival Internacional de Teatro Clásico debe abandonar el único corral de las comedias que se conserva intacto del siglo XVII. Las dos primeras fueron a causa de la lluvia y en esta tercera, de hoy, la lluvia que, aunque también llegó a penas un par de horas antes no fue la causa, sino el coronavirus que ha cambiado la manera de relacionarnos.

El Patronato para garantizar las medidas de seguridad y protección trasladó el acto inaugural del Festival, de la entrega del Premio Corral de Comedias al conocido como el Palacio de los Oviedo. Acto que también ha sido diferente a tantos otros que se han celebrado en el Corral de Comedias o por circunstancias especiales en el Teatro Municipal. Mascarillas, gel hidroalcohólico, distancia de seguridad, falta de abrazos, besos…. se han colado en el acto. La entrega del Premio Corral de Comedias a la actriz y cantante Ana Belén ha comenzado con un minuto de silencio por las víctimas del COVID-19 y con las palabras del director del Festival, Ignacio García de un fragmento del capítulo XVIII de Don Quijote de La Mancha:” Malherido del embiste de los rebaños de carneros y ovejas, el caballero andante dice a su escudero: Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro. Vaya por delante nuestro agradecimiento a quienes han hecho más que nadie en esta pandemia; con su esfuerzo han demostrado ser más que muchos. También nuestra solidaridad con quienes han perdido a sus seres queridos, sabemos de su dolor y acompañamos su tristeza y su vacío”.

En este sentido, García ha dicho que “nos queda, siempre, la esperanza del Quijote: Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca. El mal ha sido mucho y duradero, y ahora comienza el tiempo del bien, y lo vamos a vivir juntos, como cada año, en Almagro”.

El director del Festival Internacional de Teatro Clásico ha recordado los valores de los clásicos: la libertad, la justicia, la dignidad, la compasión. “Todo es diferente este año y tiene otro valor; también la vuelta a los teatros vacíos tanto tiempo, demasiado. Almagro es siempre un milagro teatral y este año lo será más que nunca como espacio de encuentro y de esperanza; como símbolo de todo lo que somos capaces de construir juntos”. Y así ha continuado “El Patronato de la Fundación, los trabajadores, las compañías, los aficionados, los patrocinadores y los vecinos de Almagro se han conjurado para que seamos juntos un faro de esperanza, y una vez más la Reserva Natural del Siglo de Oro en la que todos cabemos libres en la diversidad poética. Gracias a ellos Almagro será mascarón de proa en la vuelta a los teatros... porque aquí todos los sueños son posibles”.

Ignacio García finalizó su intervención, tras esbozar, los pilares de la programación de la 43 edición del Festival, compartiendo un deseo “ luminoso y esperanzado: que Almagro sea un refugio teñido de azul manchego para aquellos que, en palabras de María de Zayas, precisan de buscar lugar en que aliviar los males; y también que quienes disfruten del Festival regresen a sus casas y a sus vidas llevando consigo de mil gustos de amor el alma llena”, como dice el lema de este año.

A continuación, la actriz Manuela Velasco leyó unos versos de la Hija del Aire que hace cuatro décadas interpretó Ana Belén dirigida por Lluis Pascual. Sobre el escenario, el vestido que llevaba en esa temporada 81/82 la actriz homenajeada.

Tras esta primera actuación artística, Vicente Molina Foix ha sido el encargado del laudatio.  “Ana Belén nos gustan, a muchísima gente, muchas cosas, y lo difícil es elegir. Almagro me lo ha puesto fácil. Para no robar tiempo a las demás personas que van a intervenir, el Festival me pidió que la alabanza, pudiendo ser inacabable, fuese breve. Dispongo, para que lo sepan ustedes, de 9 minutos, y por ello me he prohibido, entre otras, la tentación de irme por las ramas. Y eso que el árbol de la vida artística de Ana Belén echó raíces muy pronto y es frondoso, tanto, que uno podría perderse en su variada naturaleza: la música en vivo, los discos, las películas”. Molina ha centrado su intervención en la Belén escénica. Ha hecho un repaso de su trayectoria teatral tanto contemporánea como clásica, destacando sus cualidades interpretativas.

La música a piano por Iván “Melón” Lewis de fragmentos de temas muy conocidos cantados por Ana Belén ha dado paso a la intervención de una de las amigas de Ana Belén, María Barranco que hizo reír al público, separado y con mascarilla, del Palacio de los Oviedo, antes cine de verano de Almagro.

Tras la actuación de María Barranco, ha comenzado los discursos institucionales de los patronos del Festival Internacional de Teatro Clásico. El primero en subir al escenario ha sido el alcalde accidental de Almagro, Jesús Santacruz, en nombre del alcalde Daniel Reina, de baja por COVID-19 desde finales de marzo.  Santacruz ha definido acto de acontecimiento histórico debido a la pandemia que “ha puesto patas arriba las seguridades en que se asentaba nuestra vida; ha provocado innumerables víctimas —que deben permanecer devotamente en el recuerdo—, ha alterado los comportamientos y ha sacudido la economía”. 

Santacruz ha hecho hincapié que debemos seguir comportarnos con cautela y responsabilidad. Se ha referido a la obligación ciudadana de respetar las normas de salud pública, pero también a la obligación ineludible de ir recuperando la normalidad “con el empeño y la perseverancia con que se combate por un territorio que el enemigo nos ha arrebatado. Y ahí, en este combate decisivo, la cultura —sea la alta o la baja: el teatro clásico, que hoy es alta cultura, fue en su momento cultura popular casi de mero entretenimiento—, la cultura, digo, ha de ir a la vanguardia: por la trascendencia espiritual, pero también por la cuantía material”.

Por eso, ha finalizado su intervención diciendo que “es bueno que la cuadragésimo tercera edición del Festival —cuya importancia para Almagro y para todo el ámbito de la lengua castellana no es preciso mentar— se celebre, aun en estas circunstancias y con las limitaciones que todos entendemos: porque, como escribió no hace mucho don Vicente Molina Foix, el día en que los demás nos quitemos las mascarillas «ahí estará el cómico para ponerse la verdadera máscara de la ficción que da vida»”.

 El acto ha continuado con las intervenciones del presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, José Manuel Caballero; la Consejera de Educación y cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Rosa Ana Rodríguez Pérez y por el último, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes que ha esperado en el escenario a Ana Belén para entregarle el premio Corral de Comedias. En esta ocasión, la figura que representa al Corral de Comedias no ha sido entregado por el máximo representante del Gobierno central. Como medida de seguridad, la propia Ana Belén ha recogido su premio.

La actriz y cantante, que ha estado acompañado por su marido, Víctor Manuel, ha agradecido la distinción. Ha compartido sus recuerdos de esos años en Almagro, “mi vida ha estado muy ligada a Almagro”.  Ana Belén también quiso dedicar unas palabras a los actores jóvenes para que luchen por su sueño, de vivir de la profesión artística y no se conformen.

Tras una larga ovación, con el público en pie, el director del Festival Internacional de Teatro Clásico inauguró su cuadragésima tercera edición.