Almagro recuerda con los ' adoquines de la memoria ' a cuatro de sus vecinos víctimas de los campos de concentración nazi

Almagro recuerda con los ' adoquines de la memoria ' a cuatro de sus vecinos víctimas de los campos de concentración nazi

Enfrente de las casas en las que vivieron de Pedro Chaves Álvarez, Agustín Parras Barba, Manuel Ruiz López y Antonio Rodríguez Espinosa se ha colocado un ‘Stolpersteine’, placa  con su nombre y una biografía escueta de ellos.



Almagro se ha sumado hoy a la iniciativa mundial de homenaje a las víctimas del Nazismo, ‘Stolpersteine’- adoquines de la memoria- que comenzó en las calles de Berlín por el artista Günter Demnig a finales de la década de los noventa.

Esta mañana, el artista alemán ha colocado cuatro de estos adoquines de la memoria en frente de las casas en las que vivieron Pedro Chaves Álvarez, Agustín Parras Barba, Manuel Ruiz López y Antonio Rodríguez Espinosa.

El primer adoquín se ha colocado en el número 6 de la calle Nuestra Señora de las Nieves- antes calle Libertad- en la que vivió Pedro Chaves Álvarez. Nacido el 29 de junio de 1912. Vivió en Almagro hasta 1939, después se exilió a Francia donde combatió contra el nazismo. Fue hecho prisionero y procedente de la prisión de París-Gare D'Est fue deportado al campo de concentración de Mauthausen-Gusen el 3 de abril de 1943, donde permaneció hasta la liberación final el 5 de mayo de 1945.

Ahora esta casa en la que viven varios vecinos que comparten patio y en la que vivió Pedro Chaves, es también la casa de uno de sus sobrinos que, vuelve muy a menudo a Almagro. Esta mañana, por teléfono por una de sus vecinas ha conocido el homenaje que ha agradecido en nombre de su familia y ha podido estar presente, aunque en la distancia, en este entrañable momento de recuerdo hacia su tío.   

El alcalde Francisco Javier Núñez, que ha asistido al acto de colocación del primer adoquín ha dicho que “hoy estamos aquí porque no hay que olvidar, como hace unos días estábamos en el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco”. En este sentido, ha señalado que el Ayuntamiento “no vamos a poner límites a todos los reconocimientos que vayan en contra del terrorismo, del terror, de todos los actos que privan a cada uno de ser lo que quiera ser , de  aquellos actos que atenten contra la diversidad, la libertad de pensamiento… , va a tener el respaldo de esta institución”.

El segundo adoquín se ha colocado en la calle Santa Ana número 10, donde residía Agustín Parras Barba, nacido el 24 de diciembre de 1905. Se exilió a Francia en 1939. Allí fue hecho prisionero y deportado desde la prisión XII-D (Trier) al campo de concentración de Mauthausen-Gusen el 25 de enero de 1941. Sería asesinado el 6 de enero de 1942.

Un tercer adoquín se ha colocado en el número 7 de la calle San Lázaro, donde vivió Manuel Ruiz López, nacido el 14 de mayo de 1014, quien se exilió a Francia en 1939 cuando tenía 26 años donde combatió contra el nazismo. Allí fue también hecho prisionero y enviado desde la prisión V-A (Ludwigsburg) al campo de concentración austriaco de Mauthausen-Gusen, el 14 de junio de 1941, donde permaneció hasta la liberación final en mayo de 1945.

Por último, el cuarto de los adoquines colocados este viernes en Almagro se ha ubicado en la calle Mora número 3, donde residió Antonio Rodríguez Espinosa, nacido el 12 de enero de 1912. En 1939, se exilia a Francia donde combatió contra el nazismo. Allí fue hecho prisionero, y desde la cárcel VII-A (Moosburg) fue deportado al campo de Mauthausen-Gusen en agosto de 1940, donde sería asesinado el 19 de noviembre de 1941.

Su sobrino Daniel ha sido testigo de este sencillo y emotivo en recuerdo de su tío del que le hablaba su abuela y del que poco sabían de lo qué le ocurrió. Emocionado ha llevado el adoquín de la memoria de su familia hasta la que ahora es la casa de sus hijos.

Gracias a la investigación del almagreño Ismael Parras en colaboración con Mapas de Memoria, Almagro ha recuperado parte de su historia, de sus gentes y desde hoy, los vecinos que caminen por estas calles sabrán que cuatro de sus vecinos fueron también víctimas de la barbarie nazi. Dos de ellos fallecieron en los campos de concentración y otros dos tuvieron la suerte de ser liberados y se libraron del crematorio, según las pesquisas de la investigación, por la solidaridad de los mismos prisioneros que ayudaban a hacerse pasar por algún otro prisionero que acabara de morir por enfermedad. Esto puede ser el caso de los almagreños liberados en 1945.  

Proyecto Stolpersteine

El proyecto Stolpersteine comenzó a finales de los años 90 por el artista alemán Günter Demnig como una manera de recordar, no olvidar a las muchas víctimas de los campos de concentración nazi. La iniciativa ha llegado ya a más de 25 países y hace unos días se colocó el adoquín 100.000. Ciudades como Madrid, Barcelona, A Coruña, Avilés ya cuentan con estas placas, piedras de tropiezo por su traducción. Placas cúbicas con un nombre y una biografía escueta inscrita de una forma telegráfica colocadas frente a los domicilios en los que vivieron las víctimas.

En enero de 2022, la provincia de Ciudad Real se sumaba al proyecto Stolpersteine, con la colocación de los dos primeros adoquines en Campo de Criptana, y la mirada puesta en el objetivo de reconocer a las 104 víctimas ciudadrealeñas del holocausto, así como a los cerca de 50 supervivientes de los campos de concentración. Seguía la colocación de más 'stolpersteine' en Arenales de San Gregorio, Ciudad Real y Miguelturra. Hoy, 21 de julio, Almagro ha sacado a la luz a cuatro víctimas más de su pueblo.