Almagro celebra los 50 años del CELCIT y rinde homenaje a Luis Molina

Almagro celebra los 50 años del CELCIT y rinde homenaje a Luis Molina

“Mucha gente que ha venido hoy quiere agradecerte lo mucho que has hecho por la cultura y por el teatro; por la cultura en toda la amplitud del término, para Almagro y el Campo de Calatrava”, destacó el alcalde Francisco Ureña del fundador del CELCIT.

El Teatro Municipal de Almagro acogió en la noche de ayer, domingo, a las 20:00 horas, la celebración del 50 aniversario del CELCIT (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral), con especial hincapié en su fundador, Luis Molina, figura clave en el desarrollo del teatro iberoamericano en España.

La iniciativa de esta celebración fue liderada por Mayu Redondo, con la colaboración de Roberto Mendés del Ateneo y otras personas cercanas al CELCIT, en un acto lleno de emoción y reconocimiento.

“Este reconocimiento, aunque llega un poco tarde, nunca es tarde si se realiza con cariño y justicia. Luis Molina ha luchado por el teatro mundial iberoamericano y su labor merece ser celebrada”, dijo la poeta Mayu Redondo unos días antes en la radio municipal.

El acto, presentado por el presidente del Ateneo, Roberto Mendés, comenzó con una gran ovación al homenajeado Luis Molina, que durante unos minutos se mantuvo en pie delante del atril antes de dirigir unas palabras de agradecimiento.

Recordó algunas de las actividades y actos culturales y teatrales realizados a ambos lados del océano con muchas de las personas que ayer ocupaban las butacas del Teatro Municipal, y señaló que su labor siempre ha girado en torno a grandes ejes de acción y reflexión: la formación de la mujer y el hombre de teatro, el teatro y la infancia, el teatro y la universidad o y el teatro y el exilio.

Molina dio las gracias a todos y como es habitual en él, concluyó su intervención con un poema, en esta ocasión un fragmento de Miguel Hernández dedicado originalmente a Ramón Sijé, que Molina ofreció a la memoria de su compañera del alma, Elena Schaposnik, fallecida hace solo unos meses.

Tras una nueva ovación, el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, subió al escenario para agradecer, en nombre de Almagro y en representación de Aldea del Rey y Calzada de Calatrava, la labor incansable de Molina.

“Mucha gente que ha venido hoy quiere agradecerte lo mucho que has hecho por la cultura y por el teatro; por la cultura en toda la amplitud del término, para el Campo de Calatrava”, subrayó Ureña ante un público integrado por representantes municipales, artistas, músicos, actores y directores.

Los tres municipios han solicitado conjuntamente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha un reconocimiento regional por su trayectoria, por su papel en el encuentro cultural entre Latinoamérica y España y por haber convertido Almagro en un punto neurálgico de intercambio artístico.

Luis Molina recibió un Quijote como muestra de cariño y reconocimiento, un más para añadir a su colección, realizada con material de reciclaje y que recoge el cariño y la admiración en las palabras grabadas en su placa que recuerda los 50 años del CELCIT (1975-2025) y su incalculable y, a veces no suficientemente reconocida, labor de su fundador.

El Festival de Teatro de Cádiz también quiso sumarse al homenaje con la entrega de un galardón al CELCIT y a sus dos almas mater, Luis y Elena. El premio fue recogido por Eduardo Ravara, en nombre de su madre, con una mezcla de afecto y humor sereno, recordó que su madre “seguro que no habría subido a recogerlo”, provocando una oleada de asentimientos y risas suaves en la sala, donde todos sabían que así era Elena: siempre presente, pero huyendo del foco.

CELCIT, espacio de encuentro

A continuación, intervinieron amigos y colaboradores con quienes Molina ha compartido décadas de trabajo cultural: Francisco Ortuño, encargado de la lectura del manifiesto conmemorativo del 50 aniversario del CELCIT; José Manuel Villafaina, autor, director, gestor y crítico teatral; Francisco del Río, expresidente del Ateneo; y Amparo Segovia.

Todos coincidieron en destacar el papel del CELCIT como espacio de encuentro y formación para actores y grupos teatrales. A través de talleres, giras y actividades multidisciplinares -como el Salón del Poema Ilustrado o el Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo- la institución ha favorecido la colaboración entre creadores de España y Latinoamérica, generando intercambios que han marcado la escena iberoamericana.

Sobre la figura de Molina insistieron en su carácter incansable, siempre lleno de proyectos e ideas culturales: “Luis es un hombre del Renacimiento, un humanista que cree en el ser humano y en la cultura como herramienta fundamental para un mundo mejor. Luis es un Quijote: capaz de soñar y de hacernos soñar”, dijo Francisco del Río y resumen lo expresado por todos los que hablaron.

Las intervenciones se entrelazaron con dos vídeos: uno sobre la historia y labor del CELCIT y otro con mensajes de amigos y colaboradores que no pudieron asistir, pero que querían felicitar a CELCIT y en especial a Luis y a Elena, enviados desde distintos puntos de España y Latinoamérica.

En el acto, como no podía ser de otra manera, no faltó tampoco el teatro y la poesía. Pasaron por el escenario Baraka Teatro, L’Om Imprebís, El Taular Teatro y la Fundación Siglo de Oro, además de las voces poéticas de Fernando José Carretero, Juana Pinés y María José Redondo.

La música, como expresión poética, estuvo también presente con interpretaciones como La vie en rose, dedicada a Elena por Roberto Méndez acompañado a la guitarra por Silvano Pagliuca-Mena, y la canción argentina Dos gardenias, en la voz de Soledad Ruel.

Luis Molina, siempre de la mano de Elena Schaposnik y el CELCIT han sido responsables de convertir Almagro en un referente del teatro internacional, facilitando la circulación de artistas y grupos, y promoviendo proyectos culturales que combinan teatro, poesía, música y artes plásticas.

Por todo ello, Almagro felicita y agradece al CELCIT por su medio siglo de impulso cultural, reconociendo la dedicación de Luis Molina y Elena Schaposnik y su impacto en la ciudad y en la escena teatral iberoamericana.