El alcalde anuncia que solicitará los enseres arqueológicos de Bocapucheros para su exposición temporal en Almagro
Durante la presentación oficial de los resultados, Francisco Ureña, que destacó la importancia del yacimiento, anunció también la incoación como BIC de la Universidad Nuestra Señora del Rosario para el próximo martes.
La Casa-palacio Juan Jédler ha acogido este miércoles la presentación de los resultados de la investigación arqueológica en el túmulo de la Edad del Bronce de Bocapucheros, un enclave de extraordinario valor patrimonial situado en el término municipal de Almagro.
Durante el acto, el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, ha subrayado la importancia científica, histórica y cultural del descubrimiento, destacando que Bocapucheros supone una aportación fundamental para el conocimiento de la Edad del Bronce en La Mancha y refuerza el papel de Almagro como referente patrimonial.
El alcalde ha expresado su agradecimiento a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, al propietario del terreno Dámaso Gómez Camacho, así como a las instituciones académicas y entidades implicadas en el proyecto: la Universidad Complutense de Madrid, la empresa E2IN2 y la Universidad Rey Juan Carlos, cuya colaboración ha sido clave para el desarrollo de las investigaciones.
Asimismo, Francisco Ureña, que ha estado acompañado del teniente de alcalde Genaro Galán, anunció que el Ayuntamiento solicitará los enseres arqueológicos hallados con el objetivo de exponerlos temporalmente en Almagro, facilitando así que la ciudadanía pueda conocer de primera mano los resultados de este importante proyecto científico.
Del mismo modo, informó de que el próximo martes el Consejo de Gobierno aprobará la incoación como Bien de Interés Cultural (BIC) del AUREA, un paso decisivo para garantizar la protección, conservación y puesta en valor del yacimiento.
Durante la presentación, también intervino la viceconsejera de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Carmen Teresa Olmedo, quien recibió el compromiso del alcalde de explorar la posibilidad de organizar la exposición temporal. Olmedo agradeció el trabajo del equipo investigador y destacó que estos estudios permiten conocer mejor cómo se organizaba el territorio en la Edad del Bronce, reforzando la idea de que Castilla-La Mancha no ha sido una tierra de paso, sino un territorio con una extraordinaria riqueza patrimonial desde épocas muy antiguas.
La presentación de los resultados ha contado con la participación de los investigadores Luis Benítez de Lugo Enrich (Universidad Complutense de Madrid), director del proyecto, Alfredo Mederos Martín (Universidad Autónoma de Madrid), Victoria Peña Romo (Universidad Complutense de Madrid), Ángel de la Rosa Velasco (Universidad Rey Juan Carlos) y Alicia Medialdea Utande (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana), quienes expusieron los avances científicos obtenidos tras las distintas campañas arqueológicas desarrolladas desde 2022.Durante el acto se dieron a conocer de forma detallada los resultados de las investigaciones arqueológicas desarrolladas en el yacimiento de Bocapucheros, explicándose la configuración del enclave, el estado de las cámaras funerarias, el número de estructuras documentadas y las distintas fases de intervención.
Los investigadores expusieron que, aunque algunas cámaras ya habían sido abiertas con anterioridad, no existían datos científicos ni publicaciones previas, por lo que el proyecto actual ha permitido documentarlas y contextualizarlas por primera vez desde un punto de vista riguroso.
Al inicio de la exposición, el director del proyecto, Luis Benítez de Lugo, ofreció una visión general del yacimiento, detallando los trabajos realizados desde el comienzo de las excavaciones y subrayando su relevancia para comprender la Cultura de las Motillas y el desarrollo social y simbólico de la Edad del Bronce en La Mancha. Hasta la fecha, las excavaciones han permitido identificar tres cámaras funerarias y un corredor, así como diversos enterramientos que confirman el carácter monumental y funerario del enclave.
Asimismo, se explicaron las distintas líneas de investigación desarrolladas por el equipo, entre ellas el análisis de sedimentos y cerámicas halladas, que han permitido interpretar el monumento funerario en relación con las creencias religiosas y la astronomía, destacando la posible vinculación simbólica con las estrellas y el paisaje circundante. Otra de las líneas clave ha sido el estudio de los morteros utilizados en la construcción, aportando información relevante sobre las técnicas constructivas de la época.
Las excavaciones en Bocapucheros comenzaron en 2022 y, desde entonces, se han desarrollado cuatro campañas arqueológicas con una inversión de 98.500,35 euros destinados al estudio de este monumento funerario de la Edad del Bronce de La Mancha, considerado un enclave de gran relevancia arqueológica. La iniciativa está cofinanciada por el Ayuntamiento de Almagro, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la empresa privada E2IN2.
Aunque el yacimiento no era desconocido, ya que fue objeto de intervenciones puntuales en los años 30, 70 y 80 del siglo XX, no se conocen publicaciones sobre este lugar Las investigaciones actuales han permitido recuperar y contextualizar un espacio clave para el conocimiento del Bronce en el Campo de Calatrava. Las excavaciones han sacado a la luz los restos de un varón de 30 años, del que puedo ser ‘un rey de la Edad de Bronce’, pero también el de dos mujeres adultas en posición fetal, además de enseres, pinturas y otras herramientas que ha permitido dar pasos importantes en el estudio de las Cultura de las Motillas.
Bocapucheros es una nueva clase de monumento funerario tumular que fue utilizado durante la Edad del Bronce. Se sitúa a sólo 6 km de la ciudad de Almagro. Se instaló sobre una cresta cuarcítica rosa que sobresale en la comarca volcánica del Campo de Calatrava. Bocapucheros se edificó en una zona de alto valor visual, conectado los valles del Guadiana y Jabalón, marcando el nacimiento del Arroyo de Añavate, afluente del Jabalón hacia el sur. Tiene conexión visual directa con alguna de las motillas de la zona, como es la de Torralba de Calatrava y el poblado fortificado de ‘La Encantada’ en Granátula de Calatrava también a tan solo 6 km.
Aunque el yacimiento de Bocapucheros continúa planteando incógnitas que deberán resolverse en futuras investigaciones, los resultados presentados han permitido reafirmar la importancia de este enclave dentro de la Cultura de las Motillas, consolidándolo como un referente fundamental para comprender las prácticas funerarias, la organización social y el territorio de las comunidades de la Edad del Bronce en La Mancha.
