Almagro une tradición y alta costura en su XXVII Encuentro de Encajeras
La concejala de Cultura, Marian Ureña, ha destacado la relevancia de este encuentro que “une a encajeras de toda España en una jornada de convivencia, intercambio de experiencias y conocimiento mutuo”.
Un año más —y ya van 27—, Almagro se ha convertido en punto de encuentro de encajeras de toda España en una jornada marcada por el calor poco habitual para el mes de octubre, cada vez más presente en los otoños de Almagro.
Como es tradición, el encuentro, que siempre se celebra en sábado, ha comenzado con el homenaje a la mujer encajera. La Banda de Música de Almagro ha abierto el pasacalle hasta el monumento dedicado a la encajera, donde el alcalde Francisco Ureña y el concejal de Limpieza Luis Barrios han depositado una corona de laurel a los pies de esta escultura tan querida por el pueblo. Durante el acto, la banda ha interpretado el Himno de Almagro y de la Encajera y Blanca Doble, que ha sido tarareado por los asistentes.
Posteriormente, ya en la Plaza Mayor, la banda ha ofrecido varias piezas musicales como Segrelles, Jove, Tonadillera y Xàbia, contribuyendo a crear un ambiente festivo y muy almagreño.
Tras el homenaje, ha tenido lugar la entrega de diplomas a todos los participantes, que este año han llegado desde distintos puntos de España —Sevilla, Segovia, La Coruña, Bilbao, además de la presencia de grupos de encajeras de municipios de las provincias de Toledo y Ciudad Real-e incluso desde Florida (EE. UU.).
Por segundo año consecutivo, Jeorge, un encajero puertorriqueño residente en Florida ha regresado a Almagro para participar en este evento, impulsado por su pasión por el encaje de bolillos. Ha agradecido poder compartir nuevamente su afición con tantas personas y, además, ha participado en la visita “Las huellas del encaje en Almagro”, guiada por Ángela Hurtado y Olga Alarcón. Esta última es, precisamente, la autora del cartel de esta XXVII edición.
La concejala de Cultura, Marian Ureña, ha destacado la relevancia de este encuentro que “une a encajeras de toda España en una jornada de convivencia, intercambio de experiencias y conocimiento mutuo”.
Este año, el acto de clausura ha tenido un carácter especialmente emotivo, al unir tradición e innovación en la figura de dos personas: Antonia Prieto, una encajera de 92 años, que elaboró los encajes del vestido de novia diseñado por Alejandro de Miguel.
En esta ocasión, el diseñador de moda de alta costura y moda nupcial, rinde homenaje al encaje de bolillos de Almagro, una de las expresiones más representativas del patrimonio textil de la región. Lo hace desde la convicción de que la moda contemporánea debe mantener un diálogo constante con sus raíces, uniendo así la maestría artesanal de generaciones pasadas con la creatividad y la proyección de la alta costura actual.
Esta simbiosis entre pasado y presente ha recibido el aplauso y reconocimiento de todas las personas reunidas en el claustro del Museo Nacional de las Artes Escénicas.
La tarde continuará con otra visita guiada para seguir conociendo “Las huellas del encaje en Almagro” en este municipio de 9.000 habitantes que está vinculado al encaje desde los tiempos de El Quijote.
Esta edición ha contado con la colaboración del Museo Nacional de las Artes Escénicas (MSEO), que organizó la charla sobre el encaje en el vestuario teatral de la figurinista Rosa García Luján e hizo que Almagro y su encuentro de encajeras tuviera como como invitado de honor a Alejandro de Miguel.
