Gemma Arenas se juega la corona en la Ultra Pirineu
Bagà es un pequeño pueblo de la comarca del Berguedà. Poco más de 2.000 habitantes disfrutan de sus paisajes y su cocina. Normalmente, porque este fin de semana el pueblo es un hervidero, con miles de atletas, entre los que estará el gigante más liviano de todos los criados en las tierras del Campo de Calatrava, Gemma Arenas, la corredora almagreña. De Bagà sale y llega la Ultra Pirineu, la última prueba de las World Series. Gemma se juega el título.
La situación es la siguiente. En las World Series cuentan los mejores tres resultados de cada atleta. Gemma llega en tercera posición, con 224 puntos. Por delante de ella, la líder, la francesa Anne-Lise Rousset, con 276 puntos. Rousset no corre la Ultra Pirineu. Para hacer números hay que tener en cuenta que la última prueba, esta del sábado, vale un 20%. La segunda es la norteamericana Hillary Allen, que ya ha corrido tres carreras y su peor marca la logró en la Transvulcania, con 62 puntos. Allen tiene, en estos momentos, cuatro puntos más que Gemma (224 por 228). La peor marca de Gemma son los 54 puntos de la Transvulcania. A lo que gane en la Ultra Pirineu habrá que restarle esos 54.
La principal incógnita es saber si se confirma la no participación de la sueca Ida Nilsson, la principal favorita al título. Tiene unas molestias y aunque está en Bagà, parece que no será de la partida. Nilsson solo ha participado en dos pruebas (la Transvulcania y The Rut), ganando ambas.
Si no participa Ida, como todo apunta, las Wordl Series se convertirán en un duelo entre Gemma y Allen, aunque no pueden descuidarse y tienen que quedar entre las primeras para poder sobrepasar a Rousset.
“Llego bien, con muchas ganas”, asegura la encajera, que la pasada semana ganó la Media de Puertollano, tras lo cual se cambió de zapatillas y siguió corriendo por los cerros que rodean la ciudad industrial para “completar el entrenamiento. Una media te da chispa, porque vas muy deprisa”.
Gemma tuvo que abandonar en el Ultra Trail del Mont Blanc, por culpa de su habitual caballo de batalla, el estómago, por lo que llega un poco más descansada que su rival, con algún kilómetro menos en las piernas. “Así es y espero que eso me favorezca. La prueba es por la mañana, lo que me viene bien para el estómago, porque no desayuno mucho y voy regulando”, confirma una Gemma Arenas que trabaja hasta mañana a las 14:00, hora a la que partirá junto a su inseparable Agustín Luján camino de Bagà. La idea es llegar a eso de las 21:00, recoger los dorsales, cenar y a la cama para levantarse a las 05:00, porque la carrera comienza a las 07:00.
“Es una carrera que me gusta. El año pasado terminé cuarta, con 11 horas y 45 minutos, en una carrera parecida, porque las dos favoritas se estaban jugando el título (al final fue Emilie Forsberg la que ganó carrera y Series) y me gustó mucho, tuve muy buenas sensaciones”, dice Gemma, que parte “sin una táctica preconcebida. Voy a salir a tope, como siempre, a darlo todo y a ver hasta dónde llego”.
La Ultra Pirineu dictará sentencia. Son 110 kilómetros y 6.800 metros de desnivel positivo. Un juez muy severo que no admitirá errores. Quien lo desee puede seguir el desarrollo de la carrera en este enlace: http://www.livetrail.net/histo/ultrapirineu_2016/
La Escuadra



