El líder cae en Almagro en un emotivo partido

El líder cae en Almagro en un emotivo partido

Almagro CFJ 1 – UB Conquense 0

Los juveniles del Almagro CF demostraron que están donde están porque se lo merecen tras derrotar por 1-0 al líder, el Conquense, en un partido muy emotivo por ser el primero que se disputaba en el Manuel Trujillo tras el fallecimiento del jugador de la primera plantilla, Mario. Se guardó un minuto de silencio antes de comenzar y ambos equipos lucieron brazalete negro sobre el campo, pero el momento más especial llegó tras el pitido final, cuando los jugadores y cuerpo técnico se fueron corriendo hasta uno de los fondos para fundirse en un emocionado abrazo con el padre de Mario, que había presenciado el choque.

Si hablamos del partido en sí, el Almagro sencillamente fue mejor que su rival, un equipo muy duro físicamente pero que se vio superado por el planteamiento de Zapa y por la intensidad que sus futbolistas metieron al duelo. Tras unos primeros minutos de mucho centrocampismo y sin control del balón por parte de ninguno, el Almagro fue tomando los mandos y en el 22 llegó la primera oportunidad rojilla en una falta botada al segundo palo por Ramírez y que Pepe no pudo rematar cómodo, tirándola alta delante del portero.  Pero el Conquense contestó en la siguiente jugada con un centro raso desde la banda izquierda que Carlos a punto estuvo de empujar a gol. 

En el minuto 36 tuvo lugar la jugada del partido, ya que el colegiado no dudó en señalar un penalti por manos en el área visitante. Alí se encargó de lanzarlo a la perfección para engañar a Monreal y abrir el marcador, dejando muy buenas sensaciones en la escuadra encajera al marcharse al vestuario. 

En la segunda mitad los dos equipos volvieron a salir a muerte, pero Almagro seguía siendo mejor, robando muchos balones en medio campo y llegando con más peligro a la portería contraria. En el 57 tuvo lugar otra de las jugadas importantes. Antonio se interna en el área, y con su clase habitual recorta a su par, que lo barre de forma descarada en un clarísimo penalti que colegiado y asistentes decidieron no pitar. Zapa reclamó desde la banda la pena máxima y terminó siendo expulsado. A pesar de eso el Almagro siguió siendo cada vez mejor, y Antonio pudo ampliar la ventaja de no ser por Monreal, que se lució con un auténtico paradón. 

Y llegaría la tercera jugada clave en el 77. Pepe pugna por el balón en medio campo con Álvaro agarrando al jugador conquense, que enfadado por la acción del juego saca el codo a pasear agrediendo en la cara a Pepe. Roja directa indiscutible y el Conquense con uno menos en la recta final del choque. El Almagro gozó de un par de llegadas más desbaratadas por Monreal, y el Conquense metió el miedo en el cuerpo a la numerosa afición almagreña en un lanzamiento de falta en la que Marcos se adelantó a David, saliendo fuera por muy poco. Pero tras cinco larguísimos minutos de añadido llegaba el pitido final y el estallido de alegría. Los futbolistas, ya de vuelta del emotivo abrazo con el padre de Mario y con lágrimas en los ojos, recibieron una enorme ovación de su afición. La semana próxima nueva cita en casa frente a otro gran equipo, el Toledo.