El Ayuntamiento felicita al Almagro Club de Fútbol
El alcalde Daniel Reina muestra su apoyo al club y se muestra orgullo de que por primera vez en la historia un equipo almagreño haya llegado tan lejos.
El futbol almagreño ya ha hecho historia. Este pasado domingo, 24 de abril, será recordado por muchos por el día que un grupo de hombres unido bajo la elástica del Almagro Club de Fútbol se clasificaron matemáticamente para el play-off a Segunda División B. La alegría se desató en Mora, donde el equipo jugaba el partido de la jornada 35. La afición desplazada no pudo evitar saltar al campo para celebrar lo conseguido en familia.
En cuanto se conoció la noticia, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Almagro se sumó a la alegría. En nombre del Ayuntamiento, el alcalde Daniel Reina ha mostrado su satisfacción. “El Almagro ha hecho historia, estamos contentísimos, la clasificación ha creado una enorme emoción en el pueblo”. Reina ha dicho que el Ayuntamiento se va a volcar con el equipo para la organización del play-off. El concejal de Deportes ya está en trámites y trabajando para preparar el campo de fútbol como todo lo que es necesario para un evento deportivo de estas características como por ejemplo, la ampliación de las gradas.
Por primera vez, Almagro vivirá un play-off. Sí o sí, no hay vuelta atrás. Este año mágico dejará muchas fechas históricas para el fútbol almagreño, y la primera ya la tenemos: domingo 24 de abril, el día en el que un grupo de hombres unido bajo la elástica del Almagro CF ha certificado matemáticamente su presencia en el bombo del sorteo de la promoción. El lugar de la efemérides, Las Delicias de Mora de Toledo, donde los chicos de Darío hicieron lo que tenían que hacer, ganar para soñar acompañados de más de un centenar de almagreños que lo vieron in situ, y que no lo olvidarán.
Pasarán a la historia los nombres de Ureña y Chendo, como autores de los goles que dieron al Almagro el play-off, aunque nada hubiera sido posible sin el trabajo y el goteo de puntos de toda la temporada, lógicamente. Pero en Mora fueron ellos, fueron Ureña y Chendo. El primero con cierta polémica por aquello de si entró la pelota o no, y el segundo con el regusto de dar una tranquilidad peligrosa a los rojillos en la segunda mitad. Peligrosa porque Mora apretó sin bajar los brazos y aprovechó el relax del Almagro para acortar diferencias en el 70. Ese gol enchufó a los valientes rojillos que no querían dejarlo para más adelante, que ya habían decidido que la fecha y el sitio les gustaba. Y supieron jugar con maestría esos difíciles minutos finales, esos históricos minutos finales.
La explosión de alegría de la afortunada afición encajera desplazada a Mora provocó la esperada invasión de campo para celebrar lo conseguido en familia. Aún queda mucho, porque hay que intentar terminar cuanto más arriba mejor, pero de momento que les quiten lo ‘bailao’. Eso sí, que nadie olvide que la próxima cita tendrá por visitante en el Manuel Trujillo a Almansa, otro de los actores de la película. Como quien dice, esto no ha hecho nada más que empezar.



