Noticias de las pertinaces sequías en Almagro siglos XVII-XVIII. Las rogativas como medio recurrente para paliarlas
Arcadio Calvo Gómez
Cronista oficial de la Ciudad de Almagro
Se dice, se habla, se comenta…que el calentamiento global, es causa del cambio climático es decir; el aumento de la temperatura del planeta provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivados de la actividad del ser humano que están provocando variaciones en el clima que de manera natural no se producirían.
Este “trastorno” de la naturaleza en el ya avanzado siglo XXI, según los científicos, es cosa del mal empleado “progreso”, de ahí la escasez de lluvias y el cambio térmico en las diferentes estaciones del año etc. A mis años, puedo recordar que he conocido ciclos naturales y anormales de lluvias y sequias. Como no tengo idea de ciencia meteorológica me pregunto.¿ Como en otras centurias, sin tanto avance tecnológico e industrial se daban estos o parecidos comportamientos en la naturaleza? “¡Averígüelo, Vargas!” Me remito concretamente a la sequia que padeció Almagro en varias ocasiones; la más antigua de la que hay constancia es la ocurrida a principios del siglo XVII y en el siguiente XVIII, en los años 1773/1779 y 1780, por poner algunos ejemplos, de los muchos que sucedieron a lo largo de los tiempos.
Sea como fuere, el caso es, que el “modus vivendi” de los almagreños de entonces dependía en gran manera de la agricultura y la ganadería. Si la meteorología no era propicia podían perderse las cosechas por falta de lluvias, y en consecuencia, dado la escasez de cereal, esto contribuía al encarecimiento del pan, agravándose el problema por la falta de pastos para el ganado que provocaba la carestía general.
De una cosa no estaban escasos los almagreños: de su fe religiosa. Para la mentalidad general de la época, la sequia extrema, los agresivos fenómenos meteorológicos u otras calamidades “advenían por la ira de Dios” .Por eso, para paliarlos que mejor, que impetrar al Creador, a su Madre a santos, o a quien mediara; bien con rogativas, procesiones, o penitencias.
Un portentoso milagro sobre el asunto de las sequias, aconteció a primeros del siglo XVII atribuido a una almagreña, monja dominica del convento de la Encarnación. Sor María de San Andrés. Había nacido en Almagro en 1574 y a lo largo de su vida en el mencionado convento, fueron numerosos los prodigios que se manifestaron gracias a su intercesión. Destacamos el que hace mención su biógrafo: “Por aquellos años hubo una larga sequía en Almagro. Los labradores pobres tenían los cereales casi secos en la tierra, los que tenían trigo lo guardaban para hacerse ricos a costa del hambre de los pobres. La comarca recurrió a oraciones, procesiones rogativas y penitencias, pedían a Dios misericordia y que le enviase agua. La priora recurrió a Sor María “madre, es posible que no vea cómo andan las criaturas? ¿No se duele del desconsuelo de todos por la falta de agua? Yo la mando por obediencia, se vaya al coro y no se salga de allí hasta que nuestro Señor sea servido de consolar a su pueblo y vea la tierra con mucha agua. Al punto, se fue al coro y postrada en presencia de la divina Majestad le dijo “Señor ya sabes que soy mandada y que la obediencia a mi prelada me obliga a venir aquí. Te suplico por tu misericordia te duelas de tus criaturas” .Antes de acabar su oración se levantó un recio viento empezando de inmediato a llover con tanta abundancia hasta quedar la tierra remediada, gozando de un año fértil de cosechas en todos los frutos”.*

Portada de la Iglesia del convento de la Encarnación de Ntra. Sra. donde profesó y vivió Sor María de San Andrés
Corría el año de 1773, y un doce de abril, un terremoto-sin las fatales consecuencias del famoso de Lisboa- sacudió Almagro con “vientos contrarios que han corrido desde el día primero del corriente mes…” esto unido “… a la sequía que se está experimentando cómo se van perdiendo los campos y frustrando lo abundante que prometían las siembras y mucho más de aquí adelante conforme vayan transcurriendo el tiempo y permaneciendo la seca que es la causa de este infortunio, solo tiene este común de vecinos el alivio y amparo en semejantes aflicciones que es recibir a su Patrona Mª Stma. de las Nieves, trayéndola a esta villa para hacer solemne procesión de rogativas…” La Imagen permaneció en Almagro hasta el 28 de mayo. El libro de acuerdos municipales no da noticia de haber cesado la sequia por esas fechas.**
Las perspectivas del año 1779, eran igual de adversas que las ocurridas en el año comentado e incluso en otras ocasiones de la misma centuria como lo exponía el procurador síndico general al Ayuntamiento almagreño en el cabildo del 10 de marzo: “Mediante a que estando como está tan adelantada la estación por la falta general de lluvias que se experimenta en los campos y siembras, se hallan áridos y cada día con más urgencia del rocío del cielo lo que es causa que este común este afligido y melancólico: como en semejantes ocasiones y necesidades esta villa y sus vecinos han conseguido todo su consuelo y alivio por la protección de María Stma. De las Nieves, su Soberana y Patrona, y lleno de fe y esperanza, este Ayuntamiento de que ahora sucederá lo mismo acuerda; que encargándose en el culto de S.M. su celosa cofradía en la conformidad acostumbrada se traiga en la tarde del día de mañana once del corriente de rogativa procesionalmente con la solemnidad que se ejecuta en semejantes ocasiones y para traer y llevar dicha preciosa imagen se nombren comisarios para convites de cabildos, comunidades, y procesiones”(Por entonces, era el Ayuntamiento el que ejercía el patronazgo de los bienes y demás asuntos de la Imagen).**
A pesar de tan piadosos clamores no se lograron por esas fechas los anhelados deseos y la imagen de la Virgen fue llevada de vuelta al santuario. Para el primer día de noviembre, festividad de todos los Santos la imagen de la Patrona vuelve de nuevo a Almagro, con motivo de la celebración del “Voto”, que desde el año 1756 viene conmemorando la villa con motivo de lo acaecido por el terremoto de Lisboa (1755). Los labradores aprovechando que la imagen de la Patrona estaba en la villa, decían “… que por continuar la sequedad tan dilatada y lo adelantado de la estación y no pudiendo hacer la sementera cuya crisis tiene consternado al vecindario” solicitaron al Ayuntamiento celebrar una solemne procesión con la Smta. Virgen de las Nieves para poder obtener la “anhelada gracia”.

Imagen de Ntra. Sra. Santa María de las Nieves Patrona de Almagro
El “milagro” llegaría el día doce del mismo mes y así lo manifiesta el procurador síndico del Ayuntamiento. “…Mediante a que ayer domingo fue Dios servido se experimentase el deseado socorro de las lluvias que a S.M. se pedían y suplicaban, este fue causa para que no pudiese hacerse la procesión deseada por lo embarazosas que están las calles. La procesión se pospuso para otro día.
Llegó el siguiente año (1780) y el panorama en el mes de abril seguía siendo problemático por la falta de lluvias. El procurador del común vuelve a recurrir al cabildo municipal en bellos términos espirituales, propio del XVIII: “La piedad cristiana, siempre libra sus esperanzas en cualesquier desconsuelo clamando a Dios por medio de sus santos de mayor devoción. Este pueblo se halla en la mayor angustia por la falta de lluvias sin hierba en el campo para los ganados y secándose los panes (trigo) en un tiempo tan avanzado y solo abundantes los hielos con los aires del norte y oriente; y tanto más es su aflicción, cuanto recae sobre el lamentable golpe del año próximo pasado por los mismos efectos. En estos términos recurro para el desahogo de la obligación de mi oficio de procurador síndico a el piadoso corazón de V.S. y paternal afecto con que mira este vecindario a fin de que se digne consolarlo trasladando desde su santuario a su Patrona María Stma. de las Nieves para que se hagan rogativas públicas y con tan poderoso influjo aplaquen las iras de Dios y socorra la gravísima y extrema gravedad. El cabildo aprueba la solicitud para trasladar la Imagen el 23 del mismo mes y hacerle procesión general el día veinticinco, festividad de san Marcos que en acción de gracias se “…celebraba la gloriosa memoria de la batalla que en dicho día del año 1707, sobre los campos de Almansa ganó el ejército del Rey Felipe V al archiduque Carlos de Austria, acuda la villa como se hace siempre que S.M. está en esta villa”. Como las lluvias no llegaban a Almagro, el cabildo del día treinta “… anhela conseguir del omnipotente por todas vías y medios piadosos el beneficio de las lluvias con cesación de malos temporales tan contrarios a los campos como perjudiciales a la salud pública” por lo que acuerda recurrir como en otras ocasiones al “soberano y maravilloso simulacro del Santísimo Cristo de la Misericordia, venerado en la iglesia del convento-colegio de Ntra. Sra. del Rosario.” Se proponía llevar en procesión a la imagen de la Patrona a la iglesia de los dominicos, para desde allí salir procesionalmente con las dos imágenes hasta la iglesia parroquial de San Bartolomé el Viejo donde se haría novenario concurriendo el Ayuntamiento mañana y tarde “conmoviendo los señores comisarios a los gremios para que todos acudan al culto y funciones respectivas”.**
No hay datos de que en esta ocasión se obtuvieran los beneficios de inmediato, pero sin duda, la misericordia Divina de la Patrona, atendería las súplicas de sus piadosos hijos.
No estaría de más para estos momentos, recurrir a la plegaria(al parecer bastante eficaz) que de inmemorial cantan los naturales de la bonita villa burgalesa de Peñaranda de Duero, implorando a su Patrona la Virgen de los Remedios, las necesarias lluvias. Plegaria que en populares estrofas, amablemente me ha pasado nuestra muy querida amiga Candela Cerezo, natural de esta villa.
Virgen de los Remedios Oh! Virgen de los Remedios
danos el agua tu que tienes el poder
que los campos se secan abre las puertas del cielo
la gente clama para que pueda llover
¡Agua Señora
agua y más agua!
que los campos se secan
la gente clama
De todas maneras, cuidemos nuestro planeta; en ello nos va mucho.
*Ellas mismas. Título de la Conferencia dada por CALVO GÓMEZ Arcadio en la Biblioteca Municipal “Manolita Espinosa” 23 de Mayo 2017.
**Archivo Histórico Municipal de Almagro. Libro de Acuerdos. Años 1773/ 1779/1780


