Emotivo homenaje y reconocimiento a las mujeres encajeras de Almagro

Emotivo homenaje y reconocimiento a las mujeres encajeras de Almagro

Emoción, tradición, identidad… definieron la presentación en la tarde de ayer del proyecto ‘El Picao’. Una iniciativa que comenzó a hilarse hace unos meses cuando el Festival Internacional de Teatro Clásico mostró su interés de abrir un diálogo entre lo popular y lo clásico, en mostrar el encaje y sus mujeres encajeras para que no olvidemos nuestro pasado y sepamos darle el lugar que se merece. Así empezó este proyecto de mediación cultural que, en un lugar tan significativo para los almagreños, su Plaza Mayor se presentó y emocionó a locales y visitantes.

Todo empezó con un corro de encajeras, tan habitual hace tan solo unos años en las calles y plazas de la ciudad. Un corro formado por doce encajeras que, contaron su experiencia, transmitieron a través de sus gestos, de sus palabras en directo o a través de sus voces grabadas qué es para ellas el encaje, cómo entró en sus vidas y lo mucho y bueno que han vivido alrededor de un corro como el que representaron ayer. No olvidaron hablar del esfuerzo y el trabajo de otras tantas encajeras que durante décadas sus encajes fueron sustento económico familiar. Y también hablaron del tiempo actual del encaje en el que el museo del encaje en el patio de antaño y en el que aprenden adultos y niños, mejor dicho, más niñas que niños. Ellos también estuvieron representados ayer, formaron parte de esta propuesta tan visual que ha sido el resultado de este proyecto que ha querido recuperar una historia borrada.

Y así poco a poco, el público fue emocionándose y haciendo partícipe de este homenaje a las encajeras, de este recorrido por las memorias de las mujeres encajeras de Almagro, mientras los hilos se iban cruzando como lo hacen los bolillos para seguir el dibujo, la pieza a realizar plasmada en lo que se conoce como el picao y escuchando el conocido y querido tema La mantilla de blonda interpretado por la actriz Marina Paredes a la que acompañaron las encajeras y también tarareó y cantó el público.

El alcalde de Almagro, Francisco Javier Núñez, dijo que “estamos ante uno de los espectáculos más bonitos e importantes que se han desarrollado en Almagro en la que el Festival ha querido poner en valor el encaje, nuestra artesanía almagreña que no se debe perder”.

Por su parte, la directora de la Universidad Popular, Rosa García, dijo que era la propuesta es una manera de “dar visibilidad a algo nuestro, una tradición que no queremos que se pierda” , “que nuestra tradición siga viva, la que nos han pasado de generación en generación y que se siga aprendiendo y se siga transmitiéndose a todo aquel que quiera aprender de Almagro y de fuera de Almagro”, apostilló la monitora de encaje de la UP, Natividad González, también una de las actrices encajeras.


La propuesta que ayer recibió una gran ovación ha sido una producción del Festival y La Chivata Teatro dirigida por Irati Morán y Salma El Amrani en colaboración con la Universidad Popular, coreografía de Raúl Calzado de la Escuela de Baile Raúl de Almagro y la ilustración del picao de María del Carmen Manzano.

Natividad, Pilar, Hortensia, Gloria, Luisa, Carmen, Petra, Pilar, Nieves, Mariana, Sacramento y Toñi son las encajeras que transmitieron que la tradición, lo clásico, la identidad, aquello que nos une, son los hilos de un mismo encaje junto  a los niños Carlota, Miguel, Violeta, Paula, Jimena, Valeria, Julia, Ángela, María, Ana, Isabel y Alexandra.

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