Novillos y coletas brindaron una preciosa tarde de toros en Almagro

Novillos y coletas brindaron una preciosa tarde de toros en Almagro

La temporada taurina en la provincia de Ciudad Real se estrenó este sábado con una bonita, alegre y triunfal novillada en la plaza de toros de Almagro, magníficamente organizada por la empresa comandada por Lucas Belinchón. La tarde terminó con los tres coletas a hombros acompañados de Pablo de la Puerta, el joven mayoral de la ganadería de Julio de la Puerta. Y no fue para menos, porque sus utreros, un poco justos de remate (algo normal a estas alturas de temporada), derrocharon calidad y clase en sus embestidas.

Zulueta, apunten bien el apellido con el nombre de Javier por delante, enamoró ayer a todo quisqui en Almagro. Venía de triunfar sin espada en su presentación con caballos en Olivenza, y de dejar sensaciones magníficas en Valencia dos días antes. Pero lo de Almagro, (véanlo en las imágenes de CMMedia que televisó el festejo), fue la ratificación de que este jovencísimo sevillano es torero. Lo lleva, lo tiene. Lleva el aire de su bendita tierra, y tiene la llave para descerrajar todas las puertas que encuentre por delante.

A su primero (tercero de la tarde), lo saboreó desde el comienzo de faena. Sus muletazos por ambos pitones tuvieron dulzura y despaciosidad, sobre todo esa intención de que todo fuera lento y armónico. Fue a más, y un cambio de mano eterno antes de irse a por la espada, con unos ayudados preciosos, pusieron la firma. Mató de media arriba suficiente, y cortó dos con rotundidad, con vuelta al ruedo para “Relojero”.  Al sexto, un animal con menos recorrido, supo esperarlo y darle sus tiempos, y demostró que también sabe torear metiéndose en los terrenos del toro. Otro bonito final de faena con algunos muletazos sublimes, le permitieron cortar otra oreja a pesar de los dos pinchazos. Apunten, apunten, Zulueta se llama.

Marco Pérez también cayó de pie en nuestra tierra. Era su debut en La Mancha y puso de manifiesto que todo lo que de él se ha dicho desde que era un niño, era cierto. Trae el toreo metido en la cabeza, y si todo va como debe, va a mandar en esto. Tiene imán con el público, llena el escenario y torea. Ya mostró sus cartas en un ajustado quite por chicuelinas en el novillo de Infantes y en otro por altaneras a su primero, al que terminó cuajando, componiendo mucho, queriendo llevarlo atrás y con la importante virtud de rematar rotundamente bien todas las series. Cortó una. Y al quinto, uno novillo que fue una verdadera pintura, tocó atacarle un poco más, porque se asperezó. Acortó distancias, tiró de recursos, calentó al personal con unas luquesinas y cortó las dos tras pinchazo y una gran estocada. Triunfo sin paliativos de Marco Pérez.

Aarón Infantes, el novillero de Alcázar apoderado por la empresa, tuvo un lote extraordinario. Puso toda la carne en el asador de principio a fin, echándose de rodillas con el capote en el primero y yéndose a la puerta de chiqueros en el cuarto. Tuvo pasajes buenos la faena al primero, un novillo con un pitón izquierdo de categoría, pero un desarme cuando cogía vuelo enfrió un poco el trasteo. Llegaron unos circulares larguísimos y volvió a caldearse aquello, cortando dos tras una estocada entera. En el cuarto, otro novillo con calidad, intentó gustarse por los dos pitones, sacando muletazos de mérito, y aunque faltó ligazón, gustó al público que le pidió las dos orejas tras una estocada muy baja, aunque el palco concedió acertadamente una.

Plaza de toros de Almagro. Sábado, 16 de marzo de 2024.
Novillos de Julio de la Puerta, algo justos de presentación pero con embestidas de mucha calidad en líneas generales. Se concedió la vuelta al ruedo al tercero (Relojero). El mayoral, Pablo de la Puerta, fue sacado en hombros junto a los tres novilleros.
Aarón Infantes, dos orejas y oreja tras aviso.
Marco Pérez, oreja y dos orejas.
Javier Zulueta, dos orejas y oreja.
Curro Robles, Manuel Reyes y Juan Antonio Maguilla por partida doble se desmonteraron en banderillas.
Un cuarto de plaza. Se guardó un minuto de silencio en memoria de D. Aurelio Rojas, fallecido muy recientemente, torilero de la plaza de toros de Almagro en las últimas décadas.

(Crónica de Álvaro Ramos)