Artículos falsificados

El comercio de productos falsificados que entrañan riesgos para la salud, la seguridad y el medio ambiente

Este estudio evalúa cuantitativamente el alcance y las tendencias del comercio de productos falsificados que entrañan amenazas para la salud, la seguridad y el medio ambiente. Se basa en el análisis de un conjunto internacional único de datos de incautaciones aduaneras y otros datos sobre la aplicación de la ley, combinados con entrevistas estructuradas a expertos en la materia.

El comercio de productos falsificados constituye un riesgo importante para la economía mundial actual. No solo afecta al núcleo del motor del crecimiento económico sostenible, sino que también plantea riesgos significativos para la salud, la seguridad y el medio ambiente. El presente informe se basa en análisis anteriores y presenta información cuantitativa y detallada sobre el valor del comercio ilícito de productos falsificados que pueden plantear riesgos para la salud (p. ej., productos farmacéuticos o alimenticios falsificados), riesgos para la seguridad (p. ej., recambios para automóviles falsificados, baterías falsas) y riesgos medioambientales (p. ej., productos químicos o plaguicidas falsos).

Principales conclusiones

En principio, todos los productos falsificados conllevan riesgos y pueden suponer una amenaza para los usuarios. Para considerar los diferentes grados de riesgo, el estudio introduce dos enfoques específicos que determinan el alcance de las falsificaciones peligrosas.

El enfoque amplio tiene en cuenta los productos que deben cumplir las normas de seguridad específicas del producto. Utilizando este enfoque, se observa que las falsificaciones peligrosas más frecuentes son los productos de confección, los recambios para automóviles, los aparatos ópticos y médicos, así como los productos farmacéuticos. China y Hong Kong son los mayores exportadores de falsificaciones peligrosas, y representan más de tres cuartas partes de las incautaciones. Los paquetes postales, impulsados por la creciente popularidad del comercio electrónico, son el método más común de envío de falsificaciones peligrosas, lo que complica considerablemente los procesos de control y detección y reduce el riesgo de detección y sanciones. La Unión Europea y los Estados Unidos fueron las principales economías de destino de los paquetes pequeños que contienen mercancías peligrosas.

El enfoque más centrado y restringido se centra únicamente en las categorías de productos alimenticios, productos farmacéuticos y cosméticos, así como en las categorías de productos que han sido objeto con mayor frecuencia de alertas de seguridad y retiradas. Este enfoque pone de manifiesto que las categorías de productos más comercializadas de falsificaciones peligrosas fueron los productos de perfumería y cosmética, las prendas de vestir, los juguetes, los recambios para automóviles y los productos farmacéuticos. La mayoría de estos productos procedían de China (55 % de las incautaciones aduaneras mundiales) y Hong Kong (19 %). El 60 % de las mercancías peligrosas incautadas fueron enviadas por servicios postales, mientras que el transporte marítimo fue el modo de transporte dominante en términos de valor incautado.

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