Jueves, 27 Febrero 2020
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El Banco de Alimentos atendió a casi 200 personas en el mes de diciembre

 

La primera idea fue crear un comedor social. La iniciativa fue rechazada sobre todo porque la gente prefería recibir la comida para llevarsela a sus casas. Por este motivo, la congregación religiosa- formada en Almagro por cinco hermanas- optó por poner en marcha un banco de alimentos.

“La generosidad de todos los almagreños día a día y mes a mes ha hecho posible el funcionamiento del banco de alimentos desde hace un año aproximadamente”, dice la coordinadora del proyecto social, Sor María Luisa. La religiosa, en nombre de su comunidad agradeció, en primer lugar, la solidaridad de todos los almagreños que viven en Almagro y fuera de la localidad ya que han sido ellos los que han posibilitado que este proyecto esté marcha y siga adelante cada mes. El Banco de Alimentos atiende a todas aquellas personas que por su situación económica no tienen los recursos necesarios para poder alimentar y mantener a su familia. Coordinados con los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Almagro y Cáritas Interparroquial, el Banco de Alimentos estudia la documentación presentada y toma la decisión de admitir o rechazar la solicitud de alimentos. En este primer año, los datos reflejan el importante incremento de las personas que han recibido esta ayuda. Para muestra, en octubre las familias atendidas fueron 22 y en diciembre, último mes analizado, ya fueron 52, o lo que es lo mismo, un total de 198 personas de las que 94 son menores de edad. Las cifras no lo son todo, ni lo más relevante, pero avalan la creación de este banco de alimentos que en palabras de sus responsables y voluntarios no soluciona el problema de las familias pero es una ayuda.

Como toda asociación social, bajo el nombre institucional y oficial trabajan personas con nombres y apellidos que hacen posible que todo funcione y en el casoparticular del Banco de Alimentos de Almagro que las casi 200 personas reciban al final de cada mes su bolsa de alimentos. Arturo, Pepa, Nieves, Manoli, Lola, Carmen, Silvia…son algunos de los almagreños que colaboran en este proyecto. Unos lo hacen colocando los alimentos en bolsas, preparando los lotes en función del número de miembros de la familia, otros llevando a las casas las bolsas, otros seleccionando de antemano los alimentos… Todo lo necesario para que a partir del día 23 de cada mes, las bolsas estén repartidas o preparadas para su recogida en el colegio. El último mes se confeccionaron y distribuyeron 160 bolsas.

Santos forma parte también del grupo de trece voluntarios de la Fraternidad de Dominicos Seglares que día a día colabora en la preparación y control de los alimentos que llegan al Banco. Una experiencia que califica de muy positiva: “Desde que comencé en el proyecto hace cuatro meses, cada día estoy más contento; encantado de estar en el colegio colaborando con la congregación y los Dominicos Seglares para ayudar a los que más lo necesitan; (…) colaborar te llena mucho, te congratula mucho y la gente es muy agradecida tanto el que lo recibe como el que lo da”.

Organización, proveedores y beneficiaros

El Banco de Alimentos abrió sus puertas hace aproximadamente un año. En total son 16 las personas que participan mensualmente en todo el proceso de tramitación, recepción de documentación, preparación de los lotes de los alimentos y su distribución. Religiosas y colaboradores trabajan codo con codo. Hay siete equipos de reparto externo e interno. Del 10 al 15 de cada mes, se reciben los alimentos de las empresas que colaboran mensualmente, a partir del 15 se reciben los informes de los Servicios Sociales y de las organizaciones que trabajan a nivel social en el municipio y se confecciona la lista de necesidades del mes. Después a partir del día 23, diez mujeres colaboradoras reparten los alimentos y otro grupo se encarga del reparto en el colegio Nuestra Señora del Rosario ubicado en la plaza de Santo Domingo.

Los alimentos proceden del Banco de Alimentos de Ciudad Real, de familias y particulares residentes en Almagro, de empresas ubicadas en la localidad, de hermandades, grupos religiosos, asociaciones deportivas, partidos políticos, instituciones municipales como la biblioteca y centros docentes. Leche, galletas, aceite, legumbres, pasta, latas, zumos, arroz, judías verdes, embutido… son algunos de los alimentos que conforman el lote que se entrega cada mes. Gracias a todos- colectivos y particulares de Almagro-, durante el mes de diciembre se repartieron alimentos a 35 familias en sus domicilios y 17 fueron al colegio a recoger sus bolsas. Según el informe elaborado por la organización del mes de diciembre el 65% de las familias que reciben la ayuda son españolas, un 15% son inmigrantes de América del Sur y el 20 por ciento restante de personas son de origen europeo- no español- y africano. La estadística arroja un cambio significativo de estos últimos meses: “Al inicio se atendía a más inmigrantes, incluso a algún transeúnte o excluido, pero ahora 34 de las 52 familias son españoles, y concretamente almagreños quienes reciben esta ayuda”, explicaron sus responsables en la emisora local.

Para optar a la ayuda es necesario presentar el certificado de empadronamiento y convivencia, fotocopia del documentos de estar en paro, justificante de ingresos o certificado y autorización de la Concejalía de Servicios Sociales. Hasta la fecha, las únicas solicitudes rechazadas han sido por falta de documentación, por haber obtenido ingresos económicos o por informes externos realizados por las instituciones sociales de la localidad. Como ejemplo, en el mes de diciembre, solo 9 fueron las solicitudes rechazadas de las 61 tramitadas y las que fueron, durante este mes u otros por falta de documentación solicitaron a las familias la presentación de la misma antes del próximo mes con el objetivo de que ninguna persona que lo necesite quede fuera. Para Sor María Luisa lo más importante es ser justo, por eso el Banco de Alimentos mantiene varias reuniones cada mes con los Servicios Sociales con la finalidad de tomar la decisión más justa: “Es un trabajo duro porque nos encantaría que todo el que llama a la puerta recibiera esta ayuda, que está recibiendo quien lo solicita (…) a los que no conocemos que lo necesitan no les podemos atender”. Sor María Luisa finalizó la entrevista agradeciendo, una vez más, la generosidad del pueblo almagreño, de todas las instituciones, empresas, asociaciones y colectivos sociales que han donado alimentos a través de las distintas campañas de solidaridad, además de las aportaciones particulares de almagreños que viven en la localidad y fuera de Almagro.