Nervios, sonrisas y algunos llantos en el primer día de clase en Almagro

Los tres colegios públicos iniciaron las clases con total normalidad

Almagro comenzó con total normalidad el primer día de clase. Minutos antes de la nueve de la mañana, las puertas de los tres colegios públicos, Paseo Viejo de la Florida, Miguel de Cervantes y Diego de Almagro comenzaban a recibir a los primeros padres y niños que esperaban nerviosos el sonido del timbre o la llamada de sus profesores para entrar a las aulas.

Saludos, abrazos y caras alegres entre los más mayores de cada centro educativo que recibieron el saludo afectuoso de sus profesores. Por su parte, los más pequeños del ciclo de Educación Infantil andaban más despistados pero seguían las instrucciones de sus profesores y poco a poco, en fila, fueron entrando a sus respectivas clases.

 

El comentario más generalizado entre los padres y madres, que acudían a dejar a sus hijos tratando de volver a la rutina tras las vacaciones, ha sido que hoy ha costado más de lo normal el madrugar e iniciar la semana.

Los directores de los centros educativos de la ciudad encajera han coincidido en señalar que la primera jornada lectiva ha transcurrido con total normalidad, incluso >habido menos llantos que otros años. No obstante, Leopoldo Vila director del colegio Paseo Viejo de La Florida ha añadido “que los más pequeños en las primeras semanas realizan una etapa de adaptación no solo al colegio sino también a los profesores, que sirve de igual forma a padres y alumnos”. Norberto Paz, director del colegio Diego de Almagro, ha indicado también que “este año su centro es el que más alumnos alberga con más de 370 alumnos, ya que ha habido una alta matriculación de niños de 3 años”.

Para los nuevos alumnos de los dos centros educativos infantiles de Almagro también ha sido su primer día. Las dos guarderías públicas, una dependiente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la otra del Ayuntamiento han abierto esta mañana sus puertas a los niños y niñas que por primera vez acudían a sus centros. Hoy, algunos de estos pequeños lloraba como es habitual al enfrentarse a una nueva situación y sus padres también mostraban en sus rostros este difícil momento de dejar a sus hijos llorando, que en muchos casos lo pasan peor que los pequeños. El periodo de adaptación se prolongará durante todo mes. Un tiempo para que los más niños y niñas se habitúen poco a poco a acudir a la guardería. 
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