Cuenta atrás para el comienzo de la obra exterior de la Iglesia de Madre de Dios

La Diputación Provincial de Ciudad Real ha concedido una subvención de 2.950 euros

La Iglesia Parroquial de Madre de Dios constituye uno de los edificios referenciales del patrimonio histórico artístico de Almagro. En los últimos años, el edificio ha sido remodelado tanto en el interior como en el exterior buscando la mejora de una construcción que ha sufrido el inexorable paso del tiempo. La última de estas intervenciones, “menor pero siempre de importancia ha sido la reparación de un alero de una de las puertas laterales del templo, explica el párroco Pedro Lozano Arias quien también indica que las obras del interior están prácticamente terminadas y la Parroquia ha sufragado el gasto de las mismas”.

En lo que se refiere al exterior de la Iglesia de Madre de Dios, el tejado es actualmente el elemento que más preocupación genera. El mes pasado, en colaboración con el Ayuntamiento, se llevaron a cabo alguna obras de mantenimiento del mismo. Las próximas intervenciones corresponden a la Junta de Comunidades de Castilla–La Mancha y a la Diputación Provincial de Ciudad Real. La Diputación Provincial ha concedido ya la cantidad de 2.950 euros para sufragar dicha intervención en la cubierta del templo y a la espera de la respuesta de la Junta de Comunidades, indica Lozano.

Madre de Dios, referente arquitectónico

La Iglesia de Madre de Dios está ubicada en lo que fue el Hospital de Ntra. Sra. La Mayor, en solares comprados por la Villa en 1546, debiéndose su construcción a que la Ermita de San Sebastián, que hacía las veces de parroquia, se quedó pequeña. En esta construcción el visitante puede encontrar elementos del gótico tardía con “tímidos” matices renacentistas, respondiendo al tipo de iglesia columnaria y de salón, uno modelo muy extendido en el territorio manchego, destacando la gran altura de esta construcción cubierta por bóvedas de crucería. Exteriormente destacan los grandes contrafuertes y el rosetón, además de la torre inacabada obra del almagreño Benito de Soto, ya en el siglo XVII.