La Virgen de la Soledad salió a la calle dos años después

alt

La imagen, acompañada de un nutrido número de mujeres con mantilla, estrenó nuevo palio, candelería y nuevo manto

Dos años han tenido que esperar los almagreños para poder ver a la Virgen de la Soledad en la calle. La lluvia de las dos anteriores semanas santas impidió que el único paso portado a costal de la Semana de la Pasión de Almagro recorriera las principales calles de la localidad. El sábado por la noche, cincuenta costaleros volvieron a recibir el caluroso aplauso de las cientos de personas congregadas en la estrecha calle Jerónimo Ceballos, donde se encuentra la casa de la Real Cofradía de la Soledad y el Santo Entierro.

 

La cruz guía marcaba el inicio del desfile procesional. Detrás los hermanos más pequeños de la Cofradía llevaban los símbolos representativos de la Muerte de Cristo: la túnica, la corona de espinas, el martillo, los clavos, la cruz y el gallo. Poco a poco, los nazarenos con túnica negra de terciopelo con botonadura blanca de hueso y capillo negro con la cruz de Calatrava bordada en rojo caminaban hacia la iglesia de San Bartolomé.

En la puerta del templo, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, que estrenaba nuevo manto, palio y candelería, hizo su primera parada. El sacerdote de la parroquia leyó unas palabras dedicadas a la Virgen, a la soledad de una madre que acaba de perder a su hijo. Unos momentos de meditación y reflexión que dieron paso a cientos de aplausos cuando los hermanos costaleros levantaron el paso de palio y continuaron su marcha por la calle Gran Maestre.

La procesión de las Mantillas

Como ya es tradición, la Virgen no recorrió Almagro sola. Un nutrido número de mujeres vestidas con la tradicional mantilla acompañaban el paso de Nuestra Señora de la Soledad, a pesar del intenso frío que desde el Viernes Santo comenzó en la localidad encajera. Por ellas, es conocida la procesión como “la procesión de las Mantillas”. En riguroso negro, mujeres de todas las edades incluso niñas compartieron de esta manera el doloroso momento de la pérdida de un hijo.

La procesión finalizó como empezaba con el himno de España interpretado por la Banda de Música de Almagro a las puertas de la Casa de la Hermandad de la Soledad y el caluroso aplauso de los cientos de personas de todas las edades congregadas en la estrecha calle Jerónimo Ceballos.