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Representantes técnicos y concejales conocen la Economía Circular en la Gestión de Residuos Municipales

  • Publicado el Miércoles, 13 Diciembre 2017 14:15

Villancicos

El presidente de la Diputación de Ciudad Real ha dicho en la inauguración de la Jornada “Ideas Claves sobre Economía Circular en la Gestión de Residuos Municipales” que hay que hacer pedagogía social para que se valore la recogida de basura y su coste real.

“Ideas Claves sobre Economía Circular en la Gestión de Residuos Municipales” ha sido el nombre de la Jornada organizada por el Consorcio RSU y Ecoembes en Almagro para conocer la mejor manera de gestionar los residuos con la finalidad de su reutilización en el mayor porcentaje y cumplir con las exigencias europeas fijadas para el 2020. El presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero, junto con el presidente de RSU, Pedro Antonio Palomo, el alcalde de Almagro, Daniel Reina y el viceconsejero de Medio Ambiente han asistido a la inauguración de la jornada. Daniel Reina ha dado la bienvenida a los asistentes a la jornada, una iniciativa que ha calificado de muy importante para todos los que gestionan ayuntamientos. Ha añadido que, sobre todo, resulta interesante para Almagro, ya que su término municipal acoge el vertedero donde opera el RSU, por lo que entiende que es crucial que “las cosas se hagan bien”.

Eso significa que hay que aplicar la economía circular y cerrar el ciclo, en opinión de Reina, que ha recordado que la planta de compost funciona de nuevo desde abril, con todo lo que ello implica en el ámbito de la reutilización de residuos. Ha concluido diciendo que es necesario seguir mejorando en la media de lo posible en todo lo que se refiere a la recepción y la separación en origen, porque esta circunstancia incide positivamente en el trabajo que se lleva a cabo en planta. Por su parte, Caballero ha puesto de manifiesto la necesidad de que los ayuntamientos y sus representantes técnicos y municipales hagan pedagogía social con el objetivo de que la ciudadanía valore el servicio de recogida de residuos que se presta desde lo público y el coste real que supone suministrarlo todos los días, ha informado la institución provincial en nota de prensa. También ha llamado a la unidad de todos, incluidos los partidos políticos, para que los vecinos y vecinas de nuestros pueblos y ciudades se mentalicen de que el servicio de recogida de basura cuesta generalizarlo en igualdad de condiciones en una provincia que es extensa, de que es esencial y de que aporta calidad de vida. Ha afirmado que se hace muy bien desde lo público, pero que también comporta un coste al que el usuario tiene que contribuir con la misma responsabilidad que asume otros gastos en el entorno familiar mucho menos necesarios y trascendentales para el correcto desarrollo de la vida en comunidad.

Sobre todo- ha continuado- porque estamos hablando de gestionar lo mejor posible los residuos para que sean reutilizados en el mayor porcentaje factible, una empresa en la que la Unión Europea ha puesto su punto de mira fijando el horizonte en el 2020, a fin de ganar en sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Se trata de un reto importante para Caballero, quien destaca que en la provincia de Ciudad Real se sigue trabajando a velocidad de crucero en esta materia a través del Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) principalmente, innovando y rentabilizando los recursos. El presidente de la institución provincial ha recalcado también que la Diputación aporta a su funcionamiento 5 millones de euros. Ha adelantado, a este respecto, que en 2018 se superará la citada inversión antes de poner de manifiesto la sensibilidad medioambiental y su compromiso personal desde el firme convencimiento de la necesidad que existe de preservar el medio ambiente y de ir usos cada vez más sostenibles, “porque es evidente que el planea y el entorno no aguanta nuestros modos de vida”.

El presidente de RSU, Pedro Antonio Palomo Mata, por su parte, ha ofrecido unas breves pinceladas sobre la economía circular y el funcionamiento del Consorcio. Ha dicho que en 2016 se recogieron 165.000 toneladas de basura y las previsiones es que en 2017 se lleven a planta 170.000. Se ronda, por tanto, la media tonelada por habitante al año, lo que les obliga a estar en un continuo proceso de renovación y crecimiento con inversiones que se sitúan en los 2,5 millones de euros. Se trabaja con especial interés la prevención de riesgos laborales, según Palomo, quien también ha apuntado como proyectos de futuro la participación en la iniciativa CLIMA, para la reducción de emisión de gas. Y en 2017 han utilizado la combustión de metano para producir energía e incorporarla a la red. Se ha presentado, asimismo, el proyecto piloto Life para la evaluación de la implantación de recogida selectiva, y en abril se ha puesto de nuevo en funcionamiento la planta de compost.

Durante su intervención Agapito Portillo, viceconsejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, ha comentado que vivimos tiempos en los que es preciso plantearse nuevas formas de actuación en la recogida de residuos. Ha dicho que es un deber moral en el que está trabajando la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por diferentes caminos. Uno de ellos es una Ley de Economía Circular, que recoge amplios objetivos que van desde la gestión de residuos orgánicos a la de envases, siempre con el objetivo de lograr un mundo más sostenible. En esta línea, es muy importante, a juicio de Portillo, la participación de todos, la de la Administración Local y la de los ciudadanos. Considera, no obstante, que en este engranaje la función que hacen los consorcios es fundamental en el desarrollo de la norma, porque la finalidad de la UE es que en un horizonte próximo el 50 por ciento de los residuos sean reutilizados.

El gerente de RSU, Óscar Narros, ha añadido que con la celebración de las jornadas se ha explicado lo que la Unión Europea entiende como proyecto de economía circular y los efectos y retos que plantea, sobre todo a nivel municipal, aunque también están afectadas todas las entidades públicas y privadas. Tras la inauguración, la primera intervención ha sido de Clara Fernández, coordinadora de Ecoembes en Castilla-La Mancha, ha recordado que el reciclaje de envases significa un ahorro palpable en energía y agua, y ha explicado cuál es la labor de Ecoembes en economía circular, dejando claro que Castilla-La Mancha está dos puntos por encima de la media nacional en reciclaje, lo que se consigue con labores de sensibilización y concienciación como la que realiza el RSU y Diputación de Ciudad Real, indicando además como la calidad de los envases que se depositan en el iglú amarillo es muy buena, lo que demuestra que la recogida se hace bien. Ha apostado porque los ciudadanos paguen en función de lo que reciclen, fomentando la responsabilidad individual, de manera que se beneficie a quien recicle más, y por extender el reciclaje a materia orgánica, a lo que la UE nos obliga de cara al horizonte del 2020. Finalmente, el experto del Ayuntamiento de Sevilla, David Pinto, ha relatado la experiencia del Consistorio sevillano en la implantación de la economía circular, nuevo paradigma económico relacionado con el desarrollo sostenible integral, de manera que los materiales se reutilizan permanentemente por respeto al planeta. E incluye muchos conceptos nuevos como el de propiedad por el de uso.

Según ha dicho, el país más avanzado del mundo en economía circular es China, aunque no lo parezca, hay que tener en cuenta que Pekín acaba de reducir un 40% la contaminación. “España podía ser puntera pero no vamos muy bien, porque no hacemos los deberes. Es cuestión de voluntad política y de cambiar hábitos culturales, hay que cambiar los hábitos de consumo”, ha añadido.Ha llamado la atención sobre la obsolescencia programada que está prohibiéndose en muchos países para que los electrodomésticos y coches tengan una doble vida. Y sobre el uso de las botellas de agua de plástico, antinatural total, porque tardan siglos en desaparecer. Y habló de ejemplos más ecológicos, como el envoltorio de algas, una burbuja que la metes en la boca y es agua.

Según Pinto “hay que poner a las universidades a investigar aún más, sin perder calidad de vida, para reciclar más”. Y ha puesto el ejemplo de Ámsterdam, donde está la minería urbana más grande del mundo, centros especiales de discapacitados que extraen más plata y oro de los móviles que de las minas de África, y da muchos puestos de trabajo. “Estamos llenando África de basura telemática, cuando hay que investigar qué hacer con todo eso para que tengan otra vida y se cree empleo con ello entre los colectivos más desfavorecidos”.Tras esta interesante charla, parte de los asistentes a la Jornada realizaron una visita a la Planta de Tratamiento de Envases Ligeros del Centro de RSU en Almagro.