Lunes, 23 Septiembre 2019
A+ R A-

Hemeroteca Años

El próximo domingo regresarán a casa los 5 niños saharauis que han veraneado en Almagro

  • Publicado el Viernes, 02 Septiembre 2016 03:10

Despedida

En total la provincia de Ciudad Real ha acogido a 160 niños procedentes de los campos de refugiados

El programa “Vacaciones en Paz” organizado por la Asociación Garaje junto a las ayudas económicas prestadas por la Diputación Provincial de Ciudad Real, permite que año tras año los diferentes pueblos de la provincia de Ciudad Real den acogida a niños procedentes del desierto del Sahara, en este 2016 han sido 160 pequeños con edades entre los 5 y los 12 años. En nuestro país, estos niños tienen la posibilidad de disfrutar de aquello que no poseen en sus hogares habituales, algo tan común como el uso de un grifo, agua caliente, ir a una piscina o usar un simple interruptor, se convierte en acciones totalmente novedosas para los pequeños. Además, los niños son sometidos a un examen médico, a la par que se les suministra las vacunas precisas.

 

De esta forma durante dos meses la ciudad encajera ha tenido entre sus vecinos a 5 niños de este programa. Durante su estancia han disfrutado de muchas actividades lúdicas, piscina, visita al parque acuático Playa Park, excursiones, juegos y gymkhanas entre otros. Al llegar a su familia de acogida, los pequeños son recibidos como uno más, a pesar de que su paso por casa sea de forma temporal. Desde el primer instante reciben el cariño de sus padres y hermanos por unos días. Por ello, cuando llega la hora de partir y regresar a Sahara se viven escenas de tristeza. Pero el contacto no se acaba ni se pierde, el programa sigue trabajando a lo largo de todo el año con envíos periódicos a los campos de refugiados, así como con llamadas telefónicas esporádicas. El próximo domingo 4 de septiembre partirán de regreso con sus familias. Pero en sus retinas siempre les quedará los buenos momentos vividos en Almagro y todas las experiencias que han podido disfrutar gracias a sus familias de acogida. Se marchan con la maleta cargada de vivencias, de momentos y de días felices, con la esperanza de poder regresar el próximo verano.