Miércoles, 22 Mayo 2019
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Luis Maldonado envía una carta de pésame a la familia de José María Manzanares

Placa de Manzanates

El torero alicantino tiene una placa en la Plaza de Toros de Almagro como recuerdo de su histórica faena en el año 2004

Luis Maldonado, alcalde de Almagro, ha enviado una carta de condolencia en nombre de todos los aficionados almagreños a la familia de José María Manzanares, torero alicantino fallecido el pasado martes a los 61 años de edad. Al día siguiente de su muerte, el alcalde almagreño recordó la figura de Manzanares en Onda Almagro: “Como alcalde y como aficionado tengo el corazón un poco de luto, el mundo del arte se viste de negro con esta triste pérdida. Ha sido uno de los más grandes, un torero elegante, un torero señor y con una muñeca de dulce.

Las emociones que siempre nJose Maria Manzanaresos ha despertado cuando lo hemos visto son indescriptibles”, aseguraba Luis Maldonado, quien recordó que “es un torero que en Almagro lo hemos querido mucho, y el único que en virtud de sus méritos como torero tiene una placa en nuestra plaza de toros”.

Dicho azulejo, situado junto a la puerta grande del “Coso de la Cuerda”, hace referencia a la última actuación de Jose Mari en Almagro el 25 de agosto de 2004. La placa dice textualmente: “Fecha histórica en los anales de la plaza, José Mª Manzanares realizó con Teclero, nº 4 de Alcurrucén, la faena perfecta, la faena soñada. Almagro la recordará siempre”. El propio matador la descubriría meses después levantando una gran expectación, declarando y asegurando que aquella fue una de las mejores faenas de su vida como torero. Manzanares cortó el rabo de aquel “Teclero” en la que sería su última tarde en Almagro, plaza en la que llegó a torear en nueve ocasiones (1976, 1977, 1979, 1981, 1992, 1993, 1995, 1998 y 2004), cosechando numerosos triunfos y dejando otras actuaciones memorables, como la faena al toro “Caracolillo” de D. Carlos Núñez el 25 de agosto de 1992, que le valió para dar tres vueltas al ruedo a petición popular tras serle concedido incomprensiblemente un único trofeo por la presidencia. Críspulo Coronel, amigo personal de Jose Mari e historiador de la Plaza de Toros de Almagro, señalaba al respecto en su libro “Anecdotario de paseíllo” que “lo de menos fueron las orejas, lo importante fue la obra y ésta quedaría para siempre en Almagro”.