La Staatsschauspiel Dresden llega a Almagro con una reflexión sobre el odio y la codicia en 'El mercader de Venecia'

Tilmann Köhler y su compañía, formada por 12 hombres, ha recuperado esta historia de siempre, intentando averiguar más sobre nuestra actitud cultural hacia los extranjeros, lo diferente, lo desconocido. El Mercader es una obra dramática que muestra las dos caras de una moneda y ahí exactamente yace su complejidad: Venecia, en tiempos de Shakespeare, era centro de comercio mundial, donde diferentes culturas e idiomas se mezclaban y valores judíos y cristianos se juntaban. El comercio de intercambio y las guerras demandaban un incremento del capital. Y por eso la gente necesitaba de los judíos. Los primeros dependían de su dinero, y el dinero por sí solo constituía su derecho a existir. Más allá de eso fueron marginados y relegados al ostracismo. En este mundo, los dos comerciantes, Antonio y Shylock, chocan y sus valores se mezclan con su resentimiento personal, informa el Festival a través de nota de prensa.

Dresde es una ciudad a la que a menudo le es difícil aceptar convivir con cualquier cosa extranjera. En este contexto, Tilmann Köhler y su equipo ha investigado sobre si los viejos prejuicios del pasado, sus sistemas de valores e interpretaciones de la ley todavía existen, sobre qué tipo de actividades hay hacia los extranjeros y sobre la fuente y supuesta necesidad de crear fantasmas.

Dresden State Theatre

Este teatro se inaugura en septiembre de 1913 y rápidamente se consagra como uno de los centros neurálgicos de la escena teatral europea, dando cabida al teatro expresionista de la mano de autores como Friedrich Wolf, Walter Hasenclever y Ernst Toller. En 1948 será el famoso actor Erich Ponto quien tome las riendas como director en la nueva etapa de un teatro destruido durante la guerra. Este director centrará su atención en autores como Bertolt Brecht. Ya en los años '70 Peter Hacks estrena cinco obras en Dresde. Los directores Horst Mann y Wolfgang Engel marcan el devenir de esta institución en los años 80 con producciones críticas, en la medida de lo posible, con el sistema político de su país a través de obras que intentaban generar un debate nacional. Después de la Caída del muro Dieter Görne pasa a ser el nuevo director, puesto que ejercerá de 2001-2009 Holk Freytag.

Desde 2009 Wilfried Schulz es el director del Teatro Estatal de Dresde. Schulz ha trabajado como dramaturgo y docente en Heidelberg, Stuttgart, Basilea y en la Schauspielhaus de Hamburgo. También fue director del Teatro de Hannover. Ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera. El Teatro Estatal de Dresde, cuenta con una plantilla de 37 actores, pone en escena una gran diversidad de géneros: desde los clásicos, como este El mercader de Venecia o Don Carlos hasta propuestas más contemporáneas como Los bandidos o Rheingold de Sebastian Baumgarten.

El director: Tilmann Köhler

Nació en 1979 en Weimar y estudió dirección en la Academia de Arte Dramático Ernst Busch de Berlín. En 2005 entra como director en el Teatro Nacional Alemán de Weimar, donde dirigió Fausto de Goethe, Otelo de Shakespeare y Los problemas de la juventud de Bruckner . Ha dirigido producciones en el Maxim Gorki Theater de Berlín y el Teatro de Hannover. Colabora de forma continuada con el autor Thomas Freyer. Köhler también ha realizado varios importantes proyectos en Brasil. Desde 2009 ha sido director residente en el Teatro Estatal de Dresde. Sus producciones hasta el momento incluyen obras de Brecht, Santa Juana de los Mataderos (galardonado con el Premio Kurt Hübner para jóvenes directores en 2009), La mitad del mar, estreno mundial del autor Thomas Freyer, El mercader de Venecia de Shakespeare y Hedda Gabler de Ibsen. También colabora en el Deutsches Theater de Berlín donde dirigió en 2012 Incendies de Wajdi Mouawad.