Fin de semana intenso de las asociaciones de padres de los colegios Diego de Almagro y Miguel de Cervantes

Ampas

Los padres del Diego de Almagro organizaron una fiesta Halloween en el centro de ocio. Los padres del Miguel de Cervantes un torneo de fútbol, migas, gachas y ruta turística hasta el santuario de las Nieves.

Fin de semana de mucha actividad por parte de las asociaciones de padres y madres de dos de los colegios de Almagro. El centro de ocio se convirtió en un lugar terrorífico en la tarde del sábado. El Ampa del colegio Diego de Almagro, bilingüe en lengua inglesa celebró la tradición de Halloween en la que no pudieron faltar brujas, zombis , dráculas… para pasar una horas de diversión y humor.

Un día más tarde, el domingo, el Ampa del colegio Miguel de Cervantes se fue de excursión al santuario de la patrona, Nuestra Señora de las  Nieves. El CEIP Miguel de Cervantes de Almagro es uno de los de mayor solera de la provincia. Va a cumplir pronto los 90 años y en sus rincones guarda muchas historias. De uno de ellos apareció no hace demasiado una colección de equipaciones que allá por el principio de los 90 usaban los alumnos para disputar encuentros míticos con los otros centros de la localidad encajera. El AMPA del centro decidió revivir aquellos años y, con las camisetas puestas, organizó un “Torneo de fútbol vintage” para sus miembros. El torneo tuvo que suspenderse la pasada semana por culpa del mal tiempo, pero este domingo, los padres y madres del Miguel de Cervantes, no dejaron pasar la ocasión y disfrutaron de un gran día de campo en el Santuario de la Virgen de las Nieves con sus hijos en el que el protagonista fue el fútbol, gracias a las magníficas instalaciones que ofrece el entorno.

El encuentro, disputado entre las risas de unos y otros, terminó con un empate nada menos que a doce. En la tanda de penaltis, los dos equipos fueron incapaces de desempatar, así que el trofeo, un “Naranjito”, también muy “vintage” quedó en posesión del AMPA hasta la disputa de la segunda edición, prevista para la primavera. La jornada, que había empezado con un grupo cubriendo los ocho kilómetros que separan Almagro del santuario a pie, concluyó con unas migas, unas gachas y bastantes risas.*Ver algunas imágenes*