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Verano solidario

  • Publicado el Domingo, 16 Agosto 2015 10:03

Sahara

Doce niños procedentes del desierto del Sáhara y de Ucrania pasan el verano junto a sus familias de acogida en Almagro. Experiencia gratificante para ambas partes: aprender y disfrutar

Gracias a proyectos como “Vacaciones en paz” o el llevado a cabo por asociación Ciudad Real acoge a un niño (CREAN), cada verano llegan a España niños que, desafortunadamente, les ha tocado vivir en sus respectivos países, en condiciones de vida infrahumanas. Y gracias a once familias almagreñas, Diana, María, Sofi, Nastia, Nona, Andrei, María. Mujeb, Mohamed, Taleb, Fatma y Mohamed están viviendo un verano muy especial.

CREAN hace posible que decenas de niños de las zonas de Ucrania y Bielorrusia que han crecido en una tierra manchada de radiación, pasen dos meses fuera de sus lugares de origen con una finalidad: ayudar a limpiar de radiactividad su organismo. Diana, María, Sofi, Nastia, Nona, Andrei y María no vivieron el accidente y les suene a pasado, pero saben que el suelo que pisan y los alimentos que ingieren siguen marcados por el desastre, por lo que estar en España es una estancia indispensable para su bienestar. Además, este año, también han viajado un grupo de menores que sufren, están sufriendo o han sufrido las consecuencias de la guerra en esta zona del mundo.

Felipe Moreno, es ahora el presidente de Crean, pero antes ha sido y sigue siendo familia de acogida. Lleva ya cinco años participando en este proyecto junto a su mujer María José. Su experiencia es muy positiva por eso no duda en animar a acoger un niño sin miedo. Palabras a las que se suma también Pilar Asensio, miembro de unas de las familias almagreñas que participa en el proyecto de cooperación “Vacaciones en Paz” acogiendo a niños saharauis, “ cada niña que he acogido me ha aportado a mí y a mi familia más de lo que le hemos podido aportar”. .

“Vacaciones en Paz” tiene como fin traer anualmente a miles de niños refugiados procedentes del desierto del Sahara para pasar el verano junto a familia de acogidas españolas. En nuestro país, estos niños tienen la posibilidad de disfrutar de aquello que no poseen en sus hogares habituales, algo tan común como el uso de un grifo, agua caliente, ir a una piscina o usar un simple interruptor, se convierten en acciones totalmente novedosas para estos niños. Mujeb, una niña Saharaui que está pasando aquí los meses de verano, afirma que “la playa, la piscina y las patatas fritas” es lo que más le gusta de estar en España. Estas dos actividades de acogida resultan beneficiosas tanto para los menores que llegan con alegría a España, como para aquellas familias que les reciben durante el período caluroso, ya que implica una nueva experiencia para ambas partes de la que poder aprender y disfrutar. Además gracias a este tipo de acciones los niños pueden hacer uso de campañas de vacunación y atención médica, algo que solo puede resultar beneficioso y aunque, la llegada a España de estos menores pueda suponer un cambio para ellos, esto es sin duda algo positivo, y que reciben cargados de ilusión. Entre las familias de acogida y estos pequeños se forma algo más que un vínculo. “Para nosotros ya es como una más de la familia, forma parte de ella”, dicen ambas familias. El 21 de agosto partirán de nuevo a su tierra a Ucrania, los 52 niños que han estado en la provincia de Ciudad Real. Los pequeños saharauis podrán disfrutar de unos días entre amigos y familias. Volverán a principios de septiembre.