Centro de Documentación Teatral: Premio a la memoria viva del teatro español

Premios CDT

El Festival Internacional de Teatro Clásico rindió un homenaje ayer al CDT por su imprescindible aportación y labor histórica

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro rindió un sentido homenaje al Centro de Documentación Teatral por su labor con las artes escénicas. El reconocimiento tuvo lugar en el Corral de Comedias. Por su tablas pasaron algunos de sus protagonistas y através de los vídeos proyectados se pudo conocer algo más de su personal y del trabajo oculto que trabaja este grupo humano que lleva en sus venas el teatro.

El alcalde de Almagro, Luis Maldonado, coincidió en señalar, con las autoridades y personas vinculadas al Centro de Documentación Teatral, la inmensa labor del Centro, memoria vida del teatro español. En apalabras de la directora del Festival, Natalia Menéndez, el DT nos ha hecho el regalo de la inmortalidad”. Al final de las intervenciones, Julio Huélamo, actual director del Centro de Documentación Teatral desde el año 2000, recibió la medalla del homenaje. Durante su intervención, breve, solo hubo espacio para el agradecimiento, sencillamente, porque todo lo que había que decir sobre el homenajeado, el CDT, ya lo habían dicho quienes le habían precedido delante del atril. Andrés Peláez, Cristina Santolaria y, Yolanda Pallín, además de los representantes de las instituciones que forman parte del Festival, el INAEM con su secretaria general, Rosario Gálvez y del director de Cultura de Castilla-La Mancha, Javier Morales.

Historia del Centro de Documentación Teatral

En sus primeros años, el Centro apenas ocupaba un pequeño despacho en el Teatro María Guerrero de Madrid bajo la dirección de Vicente Amadeo. Su entidad, como la conocemos hoy, comienza a forjarse al ser nombrado director César Oliva en 1979. En 1983 es designado como director Moisés Pérez Coterillo. El CDT asumió durante diez años la edición de la revista El público, referente para entender el teatro de España de aquella década. Desde entonces colaboran con instituciones como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Virtual Cervantes, la Universidad Complutense de Madrid o la Fundación Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, entre otras. Por otro lado, el CDT no ha parado de lanzar publicaciones como los Cuadernos teatrales, la Guía Teatral de España y una de sus señas de identidad, el Anuario Teatral, que comenzó a ser editado en 1985, convirtiéndose en el origen de la actual Revista Digital de la Escena. En 1993 es nombrado director Andrés Peláez, que continuó trabajos en marcha y editó una importante Historia de los Teatros Nacionales. En 1996 vuelve a la dirección brevemente Moisés Pérez Coterillo, pero fallece apenas unos meses después. Ocupará su cargo Cristina Santolaria, que retomó los Anuarios y desarrolló un amplio programa de recuperación de publicaciones al mismo tiempo que se comenzaron a publicar de modo regular los premios “Calderón de la Barca”.

Con la llegada de Julio Huélamo en 2000 se dio continuidad a esta línea de trabajo, desarrollando ediciones de contenido multimedia. Se inició un plan de ediciones facsímiles digitalizadas de revistas de teatro, de fotografías, cintas de audio y filmaciones. La Revista Digital de la Escena llega al público en formato DVD en 2002 y en la actualidad, a través de internet, siendo el origen del portal teatro.es. El CDT cuenta con un equipo multidisciplinar formado por documentalistas, bibliotecarios, archiveros, especialistas en teatro, técnicos de audiovisuales, fotógrafos y personal administrativo. Desde 2013, el portal teatro.es pone a disposición de los usuarios de internet cinco grandes bases de datos, entre ellas el catálogo integrado del CDT, con un millón de documentos entre vídeos, fotografías, caricaturas, audios, programas de mano y recortes de prensa que tienen el objetivo de convertir teatro.es en el sitio de referencia para el teatro español en internet. El CDT surgió con la finalidad de recoger, conservar y poner a disposición de investigadores y profesionales toda la documentación que genera la actividad escénica y, además, se propuso difundir el teatro español dentro y fuera de nuestras fronteras desde una perspectiva histórica, pero también desde la realidad escénica presente.