Proyecto de demolición de la Plaza de Toros del Santuario de Nuestra Señora de las Nieves de Almagro 1807

Proyecto de demolición de la Plaza de Toros del Santuario de Nuestra Señora de las Nieves de Almagro 1807

Arcadio Calvo Gómez
Cronista oficial de la Ciudad de Almagro

Defensa de la Diputación por su patrimonio

Es sabido, que  las leyes desamortizadoras tuvieron su antecedente  en la época de Carlos IV (1788-1808) siendo famosa por entonces, la conocida  “Desamortización de Godoy” aunque fue decretada por el Rey en 1798 (en el siglo XIX  recordemos,  las de Mendizabal y Madoz).  Una de las Reales Órdenes era hacer demoler las ermitas carentes de culto situadas en el campo; caso que no se daba en el Santuario de las Nieves.  “Esta  ermita es majestuosa y decentísima, fue costeada a expensas del Excmo. Señor Marques de Santa Cruz, Álvaro de Bazán siguiendo esta ilustre Casa con el Patronato de ella pagando tres capellanes que con una suficiente congrua celebran misa en ella todos domingos y días festivos, y en las festividades de Nuestra Señora concurren  todos  tres a cantarle con toda solemnidad. Tiene órgano, ornamentos y vasos sagrados muy decentes, y un sacristán que cuida de su limpieza y aseo, sin que falte lámpara encendida de día y de noche.”  (1) Ver anexo.

En cuanto a la  Plaza de Toros; esta fue levantada por los devotos de Almagro, iniciándose las obras en 1761 que “fueron fabricadas cuarenta y tres varas de muralla de mampostería de tres varas de alto y tres cuartas de ancho con el intento de formar plaza de toros y corredores”. En 1769 los almagreños aportaron para la obra, dieciséis carros de tirantes de madera. En el año de 1771 ya se organizaron “función de toros y capeos”, aunque la Plaza de Toros no estaría terminada hasta 1773(2).



Plaza de Toros del Santuario, derruida en la Guerra Civil, año 1936


Dos criterios llevo la Diputación de Nuestra Señora para construir la Plaza de Toros: celebrar festejos taurinos “para mayor culto y magnificencia… y a la vez que sirviese de abrigo y acoxida  a las muchas gentes que de los pueblos inmediatos acuden llenos de ternura y devoción a visitar a la Señora en todos los días del año, así como en su festividad…”

No pensaba lo mismo el gobernador de Almagro; que proyectaba levantar en el año 1807, en  uno de los “exidos” de la localidad otra nueva Plaza de Toros, pero demoliendo la del Santuario para aprovechar los materiales, a lo que la Diputación recurrió  al Juez protector de Iglesias del Campo de Calatrava, según consta  en el interesante e histórico documento que transcribimos.

 Ilmo.Señor:

La Diputación de la Cofradía de Ntra. Sra. de las Nieves, Patrona de la ciudad de Almagro, venerada en su magnífica ermita en término jurisdiccional de esta Ciudad y a distancia de una legua de ella, con el debido respeto y veneración hace presente a V.S.I. que ha llegado a entender que por este Caballero Gobernador se medita erigir en uno de los exidos de esta población una Plaza independiente para celebrar en ella las corridas de novillos que parece le tiene concedidas S.M. con destino al establecimiento de un Hospital para la acoxida y curativa de pobres enfermos. Y que uno de los arbitrios de que trata valerse para costear el citado edificio lo es la demolición de otra decente Plaza de Toros que existe unida a la referida ermita con el objeto de hacer útiles los materiales de esta para la nueva que se piensa edificar. Esta Diputación considerándose constituida en la obligación de conservar los bienes y rentas de este Santuario, y facilitar su mayor decencia y culto, no puede menos de elevar a la superior penetración de V.S.I. los perjuicios que le resultarían de verificarse la demolición de la mencionada Plaza: Esta fue erigida a expensas de los vecinos labradores y otros devotos de esta Ciudad en beneficio de su Patrona y para que sus productos se invirtiesen en su mayor culto y magnificencia, y aunque no todos los años se verifica haber corridas de novillos en ella, siempre es útil porque sirve de abrigo y acoxida a las muchas gentes que de los pueblos inmediatos acuden llenos de ternura y devoción a visitar a la Señora, en todos los días del año, como en los de su festividad que son el cuatro y cinco de agosto cuya concurrencia se minoraría considerablemente si faltase este edificio por no haber en aquel sitio caseríos suficientes para tantos como acuden y por consiguiente vendría a decaer el celo y devoción de los fieles.

No alcanzaran los que representan bajo de que concepto intente dicho Caballero Gobernador la citada demolición porque este Santuario no puede ni debe contarse en el número de aquellas ermitas de campo que están mandadas demoler por Reales Órdenes; respecto de no verificarse aquí la falta de culto y decencia y demás causas que motivan aquella Soberana determinación. Esta ermita es majestuosa y decentísima, fue costeada a expensas DEL Excmo. Señor Marques de Santa Cruz D. Álvaro de Bazán, por cuya razón sigue esta ilustre Casa con el patronato de ella pagando tres capellanes, que con una suficiente congrua celebran misa en ella todos los domingos y días festivos, y en las festividades de Ntra. Sra. concurren todos tres a cantarle con toda solemnidad; tiene órgano, ornamentos y vasos sagrados muy decentes, y un sacristán que cuida de su limpieza y aseo, sin que falte la lámpara encendida de día y de noche.Los capellanes tienen obligación de explicar la Doctrina Christiana, y de …? Penitencia a las gentes que allí acuden a oír misa como lo ejecutan muchas veces por ser muy crecido el número de personas que habitan en aquel campo destinadas: unas a la ganadería en la Encomienda de Torroba propia de la Real Hacienda la que dista de dicha ermita como medio cuarto de legua, sin otras dehesas que la confinan y juntamente otras de labor en muchas quinterías que hay en aquellos contornos y todos encuentran su consuelo espiritual en dicha ermita. Por cuyas razones debe subsistir y fomentarse su culto. Tampoco juzga la Diputación que deba entenderse la demolición de dicha plaza bajo la cualidad de finca del Santuario que deba enajenarse con arreglo a las Reales Órdenes y cuando así se conceptuase y en efecto de verse ser vendida debería preceder su valuación y trámites de subasta para que habiendo comprador pasase a la Real Caja de Amortización su valor y redituase a beneficio del culto de esta imagen. Por todas estas consideraciones a V.I. suplica esta Cofradía por sus diputados tenga a bien declarar que esta ermita debe subsistir com útil y necesaria al bien espiritual de los fieles y por venerarse en ella la Patrona de esta ciudad; María Santísima de las Nieves y que la Plaza que hay unida a ella debe también permanecer a beneficio del mismo Santuario, para que así tengan efecto los buenos deseos de los benéficos devotos que la costearon: Y en el caso que con arreglo a Regias Disposiciones pueda considerarse como finca vendible espera esta Diputación que V.S.I. tenga la bondad de prevenir a este Caballero Gobernador que no permita se proceda a su desmonte sin que preceda su valuación y subasta en los términos que se ha  efectuado con todo el heredamiento que tenía este Santuario y ya se mira enajenado sin que esta Cofradía haya hecho la más mínima resistencia a los Soberanos Decretos. Así lo espera de la notoria justificación de V.S.I. Cuya vida prospere el cielo dilatados años. Almagro 9 de octubre de 1807.

Ilmo. Señor: Juan Ambrosio de las Mesas- Manuel Ruiz Rubia- Manuel de Prado, Luis Nieto. (3)

No se sabe  el resultado de  aquella solicitud. Pero tanto la Plaza de Toros -aunque destrozada   en la Guerra Civil- como el Santuario, gracias a los desvelos de las diferentes Diputaciones, ha llegado a nuestros días, y Almagro dispone para más honrar a su Patrona un bello y monumental conjunto arquitectónico cuidado con amor y celo.

ANEXO 1. En el año de 1643 el  párroco de la iglesia de la Madre de Dios escribe al Rey dando noticia de la importancia del Santuario y da cuenta  del proyecto que tiene la marquesa de Bayona respecto a poner el Santísimo  Sacramento en el Santuario de Ntra. Sra. de las Nieves.

Señor: Habiendo venido aquí la marquesa de Bayona a hacer la fiesta de Ntra. Sra. de las Nieves, en su ermita que está en  término de esta villa y en distrito de la parroquia de la Madre de Dios, tuve noticia de que quería poner allí el Santísimo Sacramento y que para ello había dado licencia el Nuncio de Su Santidad y por ser esta materia de cuidado, respecto de la jurisdicción y preeminencia que tiene vuestro Consejo de las Órdenes en esta provincia para semejantes erecciones y fundaciones de cualquier iglesia y por los inconvenientes de los defectos del sitio y más continua soledad que frecuencia de la dicha ermita, hice luego diligencia con la marquesa para que suspendiese la ejecución del intento mientras consultado a V.M. el caso no mandase otra cosa con que efectuarse: y para que a V.M. esté noticioso desto que ha pasado y de que no embargante que en esta tierra y su comarca hay grandísima devoción con aquella Santa Imagen y que el Marqués de Santa Cruz por la que tiene, se ha labrado un suntuoso templo y le tiene con gran adorno y buen número de capellanes que de dos en dos van por turnos y semanas a tener asistencia. No deja de ser inconveniente que se ponga en dicha ermita el Santísimo Sacramento por no asistir continuamente los dos capellanes ni los semaneros cuando por las necesidades de esta villa se trae a ella la dicha Imagen y por la indecencia con que estuviera el tiempo de la Semana Santa donde aún en algunos momentos particulares dentro del lugar suele faltar gente para el decente ornato de aquella festividad y también porque podría irse ocasionalmente desto algún perjuicio del derecho parroquial de la Madre de Dios, cuyos emolumentos son muy cortos. Doy este aviso a V.M. para que se sirva  de mandar se ejecute lo que más convenga a su Real Servicio a que estaré siempre atento para cumplirlo.

Que nuestro Señor, la católica persona de V.M. guarde muchos y felices años que en estos reinos que sean menester.

Almagro agosto de 1643. Don Juan (…?)(4)

 

ANEXO 2. En la villa de Almagro, a treinta días del mes de octubre de mil seiscientos treinta y tres años, ante mi el escribano público y testigos pareció Juan Martín Catalán, albañil vecino de la dicha villa de Almagro persona en quién remató la obra que el Excmo. Señor don Álvaro de Bazán Marqués de Santacruz hace en la ermita de la Virgen de las Nieves desta dicha villa, y, dijo que se daba y dio por contento y entregado a su voluntad del señor Diego de Morales, juez administrador del estado de dicho Señor Marques de Santacruz, de cinco mil reales que valen ciento y setenta mil maravedís. Los cuales son a cuenta de los maravedís en que en el y otros sus consortes remató la dicha obra por cuanto los ha recibido en dineros de contado en esta manera= Los mil reales destos en seis de abril deste presente año= Y los cuatrocientos Reales por mano de Sr. Dotor frey Dionisio de Masa Prior de la parroquial de San Bartolomé desta villa= Y otros  mil reales en quince de agosto  deste dicho año, para comprar maderas =Los otros mil reales en nueve de setiembre = Y otros mil y seiscientos Reales por mano de Luis Sánchez Márquez, vecino desta villa oy día de la fecha que son los dichos cinco mil reales por cuanto los ha recibido en la forma dicha y sobre ello renuncio la “ezepzión del entrego ymanumerata pecunia” le y es de la prueba y paga como en ellas se contiene. Y otorgo la presente y lo firmó de su mano el otorgante que doy fe que conozco. Siendo  testigos, el lcdo.Juan Díaz Bueno y Marcos Sànchez de Valenzuela y Bernardo  Agujetas vecinos desta villa (5)      

(1) Archivo Histórico Nacional .Consejos.Leg.2635/12

(2) Calvo Gómez, Arcadio Mirador de Almagro.  2ª Época nº 13

(3) Archivo Histórico Nacional. Consejos.Leg.2635/12

(4) A.H.N. OOMM. Caja 1784/2

(5) Documento sin referencia original, encontrado entre los papeles del archivo del Cronista oficial.