Ocho extraordinarias almagreñas que fueron "Ellas mismas” a lo largo de los siglos XVI al XIX (I)

Ocho extraordinarias almagreñas que fueron

Arcadio Calvo Gómez
Cronista oficial de Ciudad de Almagro

“Ellas mismas”, es el sugerente título que la escritora Ángeles Caso, ha dado a un interesante ensayo monográfico de autorretratos de pintoras que durante varios siglos y épocas lucharon contra las limitaciones impuestas por sus contemporáneos: peor formación, prohibición de retratar desnudos…vencerlas en vida no fue suficiente. Una vez muertas silenciaron los nombres de las artistas, escondieron sus cuadros en los almacenes llegando incluso a saquear su obra robándosela y atribuyéndosela a artistas hombres.”

Aunque en las almagreñas que traemos a estas páginas no se da el caso de marginación y exclusión que denuncia Ángeles Caso en su obra , nuestras mujeres si encuadran en el título de la novela  por el papel destacado que nuestras féminas  tuvieron en la sociedad almagreña a lo largo de varias centurias demostrando que fueron “ellas mismas” tanto, las que por su vocación religiosa ingresaron en conventos, siendo ejemplo de santas virtudes, como las que ejercieron la docencia, o las que defendieron sus derechos o desarrollaron su espíritu emprendedor y empresarial.

Sin pretender extendernos mucho, vamos a destacar el nombre de ocho almagreñas, no todas  conocidas. Sí cuatro  de ellas,  por haberse publicado diferentes reseñas biográficas en varias ocasiones como son: Elena Damiana de Juren, amiga de Lope de Vega, María Maldonado Suarez y Zayas de San Vicente, dominica en el convento de la Encarnación, María del Camporredondo, filósofa, y Rita Lambert, empresaria.

Las siguientes que engrosan la lista de “ellas mismas” son: María de San Andrés, también dominica en la Encarnación, Isabel Fúcar, la (Condesica) hija natural del conde Jorge Fúcar, Agustina Castilla Calvo, maestra de encajes  y Ramona López Calvo  maestra de primaria.

Elena Damiana de Juren, amiga de Lope de Vega

Hija de Juan de Juren y Zúñiga y María Samano y Sotomayor, de nobles familias almagreñas. Bisnieta paterna del factor de los Fúcares el alemán Juan de Juren fundador del gran palacio que existió en el lugar del actual edificio de la calle Franciscas nº9 (antigua fábrica de harinas) cuya portada está reubicada en la casa nº3 de Virgen de las Nieves, con nombre erróneo de Xedler.


Portada de los Juren

Portada de los Juren

Elena Damiana fue bautizada en la parroquial de San Bartolomé el Viejo en 2 de enero de 1614.Pudo haber nacido el indicado día o el anterior de Año Nuevo, por ser entonces preceptivo efectuar el bautismo en fecha ajustada al nacimiento del neófito pues se condenaba con culpa venial al que sin necesidad ni peligro, tardase más de ocho días en llevar al recién nacido a las fuentes bautismales.

A los catorce años de edad,  celebra esponsales con Julio Cesar Scazuola Rassari, hijo de  Otolino natural de Cremona estado de Milán y Joana Rassari natural de Gorizia. Julio Cesar nació en el castillo de Suhodollot( actual Eslovenia), propiedad de su rica familia.

Julio Cesar, era representante de una sociedad en la que participaban entre otros los Fúcares con el propósito de importar a España tejidos de Augsburgo. En la Villa y Corte ejerció de factor general de esta empresa. Julio Cesar tuvo mucho peso político y social por su relación con los banqueros alemanes y la Corona española, siendo una de las figuras claves en las finanzas de Felipe IV.

Once años después de su llegada a Madrid, el financiero Scazuola consigue cruzarse caballero de la Orden de Calatrava y posteriormente nombrado comendador de las villas de Molinos y Laguna Rota en Aragón. Compró la villa de Tielmes en Madrid. Fue embajador en Lorena.

El matrimonio fijó su residencia en la Villa y Corte, en ella nacieron doce hijos; de ellos, cuatro varones se cruzaron caballeros en las diferentes órdenes militares: uno en Santiago, dos en la de Alcántara, y el cuarto en la de Calatrava. Elena  Damiana se sintió muy vinculada con Almagro tanto, que cinco de sus hijas habiendo nacido en Madrid, cuatro ingresaron en el Real monasterio de Comendadoras de Calatrava de nuestra ciudad y una en el de los Llanos o Franciscas.

En el año de 1637, Julio Cesar consigue la Tesorería General de la Santa Cruzada y Media Annata, formando compañía con su esposa. Desde Madrid extendieron una tupida red de tesoreros por toda la península que eran los encargados de cobrar en su nombre las limosnas de Cruzada.

La venta de bulas de Cruzada fue un mecanismo utilizado por la monarquía católica para financiar las guerras que mantuvo contra los musulmanes y los turcos desde los últimos tiempos medievales y durante toda la modernidad.

Elena Damiana quedó viuda a sus veinticuatro años poniéndose de inmediato al frente de los numerosos negocios de su marido entre ellos la Tesorería General de la Santa Cruzada y Media Annata de las que recibían pingües ganancias.

El matrimonio tuvo gran amistad con el dramaturgo Lope de Vega, tanto es así que el escritor en su lecho de muerte en 1635 pide a su hija  Feliciana  Félix  dedicase a la “Señora doña Elena Damiana mujer de Julio Cesar Scazuola…la Veintiuna parte de sus comedias que fueron doce: La bella Aurora, ¡Ay verdades que en amor!, La boba para los otros y discreta para sí, La noche de San Juan, El castigo sin venganza, Los bandos de Sena, El mejor alcalde el Rey, El premio del bien hablar, La victoria de la honra,El piadoso aragonés, Los Tellos de Meneses, Por la puente Juana.

Hipotéticamente se podría fundamentar la amistad de Lope con Elena Damiana, a que en ocasiones su marido habría sido mecenas del escritor; pues sabidas son las penurias financieras por las que atravesó Lope a lo largo de su vida. En gratitud a los probables favores económicos recibidos de Julio Cesar, se podría pensar que el dramaturgo dedicase las doce comedias a la joven señora almagreña.

Elena Damiana hizo su testamento en Madrid el 4 de septiembre de 1668. Probablemente en fecha próxima a su fallecimiento. Declara entre otras cosas; que una vez viuda de Julio Cesar  contrajo segundas nupcias  con don Francisco Fresco del que no tenemos noticia.

El Ayuntamiento de Almagro dedicó en el año 2017 una placa en el Corral de Comedias a esta ilustre almagreña.

Sor María Maldonado Suarez y Zayas de San Vicente

El dominico fray Pablo Vidal, doctor de Sagrada Teología de la Universidad de Almagro, al fallecimiento de esta monja  en 1797, dedicó una reseña biográfica y un extenso elogio fúnebre que fue publicado el mismo año del que extractamos algunos detalles.

La venerable madre sor María Maldonado Suarez y Zayas de San Vicente, pertenecía a una de las más nobles y linajudas familias almagreñas. Según Maldonado y Cocat, nació en el año 1730  tomando muy joven el hábito dominico. Su más de medio siglo de vida religiosa en el convento almagreño  de la Encarnación fue un ejemplo de vida monástica santificada por sus continuas mortificaciones y amor a Dios.

A poco de tomar el hábito contrajo un mal contagioso siendo obligada a dejar el convento. No pudo ser peor noticia para la joven monja. Antes de dejar el convento pide el más despreciable trabajo con tal de no salir de la casa de Dios.”Madres, por Dios que no me echen a la calle: si no me quieren para religiosa, a lo menos ténganme como criada, para barrer el convento” decía. Tras días de oración la comunidad acordó admitir a la profesión después de mucho sufrimiento. “Casi toda su vida fue una enfermedad, sus hermanas la compadecían pero les contestaba... ¨Estoy como Dios quiere, cúmplase su Santa Voluntad”.

Por declaraciones de sus confesores, testigos fidedignos de su vida, decían que los “principales hechos que acreditan la bondad de esa mujer dichosa, se mantienen sobre cimientos de una fe puramente humana”.

Se le atribuyen a la venerable madre sucesos prodigiosos tanto en vida como después de su muerte.

“A las diez del día trece de abril de 1796,entregó su alma a Dios. Al instante, un bálsamo de consolación se derramó por toda esta religiosa casa, para regalar el olfato de esas espirituales esposas, rebosando su fragancia fuera de la clausura, hasta percibirla un inmenso pueblo, que atónito cercaba sus murallas”. De inmediato se inició el proceso de beatificación, pero sin saber las causas este no prosperó. El cuerpo de la venerable madre a día de hoy  permanece incorrupto en el monasterio de la Encarnación, de su ciudad natal.

María del Camporrendo, filósofa

María del Camporredondo, nació en  Almagro en ¿1705? fueron sus padres: Pedro y Catalina. María  vivió el Siglo de la Ilustración, de las Luces…y también de muchas tinieblas y tabúes, aún así llegaba una nueva mentalidad, ¨nuevas ideas científicas y con ellas las literarias” María no se quedó atrás. Fue capaz de componer y ver publicado su tratado de filosofía. María del Camporredondo, una ¨rara avis” para su tiempo.

Camporredondo, hizo una labor didáctica muy importante escribiendo un tratado  Filosófico-poético, exótico en seguidillas manchegas  para que la gente de Almagro pudiera acceder a esos conocimientos, fue publicado en 1758, dos años antes de su muerte.  ¨Este hijo que concebí en mi mocedad le doy a luz en mi vejez: todo es pies, y assi, corre gustoso desde Almagro, mi Patria, a esa Corte de Madrid para ponerse a las plantas de V.Exc. Si en algo fuese de su agrado, dele lugar en su pecho, y no quedará desvalido”. Así decía la dedicatoria a don Fernando de Espinola, duque de Sexto.

La ilustrada almagreña explica racionalmente diferentes aspectos del mundo y de la vida en seguidillas manchegas (nos explican que la seguidilla manchega es una estrofa de cuatro versos, los impares heptasílabos y los pares pentasílabos por tanto de arte menor).

                                   “Yo doy en método nuevo llave maestra

                                que  abre la puerta a todas las ciencias y las

                                deja  de par en par para todas las artes: doy

                                a los niños y niñas, por el paso de la                                                                  

                               memoria,  útiles instrucciones para

                               cuando  tengan  más experto el enten-

                              dimiento,  hago gustoso lo desabrido del

                              estudio…”


Claro  ejemplo de su dedicación a la docencia.

María del Camporredondo pertenecía a la elite administrativa y letrada de Almagro, se había casado en 1724 con su tío Manuel del Camporredondo escribano de Almagro. Se le conocieron tres hijos. Residieron en sus casas de la calle Peralta. Murió en el año 1759 siendo su cuerpo sepultado en la iglesia de San Bartolomé el Viejo.

Rita Lambert, empresaria

Aunque esta empresaria no es nacida en Almagro, por su vinculación en el aspecto empresarial en nuestra ciudad, se puede considerar como tal.

Hoy una conocida asociación de mujeres lleva su nombre como paradigma de mujer emprendedora. Rita Lambert estuvo casada con Manuel Fernández Botija, siendo padres de, Manuel y María,  que casó con Alfonso Elías Serrano.

Según nuestro amigo y doctor en Sociología el granatuleño Santiago Donoso García, este matrimonio madrileño buscaba hacer negocio en la zona siempre a la sombra del Estado.  Primero con las minas, pero al ver la riqueza encajera de la comarca, pidió una subvención para establecer una fábrica de blondas consiguiendo una jugosa  subvención.

A Rita Lambert que era el alma mater de esta empresa no se le puede negar el renacer de la industria del encaje en Almagro a partir de 1766. Francisco Asensio (tomando datos de Eugenio  Larruga), nos dice, que  en esta fecha trabajaban para la empresa 140 mujeres, en 1767, había ascendido a 467 de edades, entre 6 y 50 años, en la década siguiente pasaron a 3730, produciendo 1.400.000 varas anuales. (Asensio erróneamente da 1400), en su mayoría de Almagro, Moral, Granátula  y Manzanares. El negocio iniciado por Rita y su esposo fue continuado por su hijo Manuel, ignorándose finalmente el cese de la actividad encajera de esta familia, que no debió ser duradera.

Además de esta industria el matrimonio Fernández-Lambert en 1772 poseía  una mina de cobre en Abenójar construyendo al pie de ella  una vivienda para los mineros. La explotación de la mina fue paralizada por diferentes causas.

Un asunto desconocido de la vida personal de esta empresaria es que en 1775 Rita Lambert denuncia a su marido Manuel Fernández por malos tratos. Actitud valiente para la mujer de aquella época siendo considerado como caso insólito de mujer que denuncia a su marido por malos tratos.

Según el doctor Donoso, Rita exponía ante la justicia almagreña que:¨dominado mi  marido de diversas pasiones son indecibles e inexplicables cabalmente los continuos disgustos que me ha producido convirtiendo de su parte la gracia unitiva del sacramento en un infierno abreviado, sin haber consejo que le refrene, amenaza que le contenga ni castigo que le baste, mi sufrir con prudencia ha sido incentivo de su descompostura, mi suavidad de altanería y mi consejo, yunques de desprecios suyos caminando tan contrario a mis justas ideas que el amor me lo ha pagado con aborrecimientos, mis suaves palabras con incesantes vilipendios de, pícara, maldita seas, mil demonios te lleven y otros que mi pudor reserva en lo interior. En la Corte de Madrid fue preso varias veces a mi instancia. Y no bastando, propuse demanda de divorcio en 1766 ante el señor teniente de vicario en la que calmé los primeros pasos creyéndome de las ofertas de un arrepentimiento exterior que me ha salido burlado tomando por último medio el establecimiento en esta villa con la Real fábrica de blondas para separándolo de la Corte y de sus delicias ponía término a sus desbaratos cuando no fuera en Dios y por Dios que es y debe ser el objeto primario de toda atención a lo menos por agradecimiento a sus comodidades haberes y teneres, que todos le han tenido y tienen por mí que esclava de mi misma no he logrado un rato de descanso, siempre afanada, siempre ganando voluntades hasta haber merecido de la piedad inimitable del Rey se me haya confiado el establecimiento de dicha Real Fábrica con sueldo anual de de 600 ducados.

Mas todas mis esperanzas han salido vanas porque en sus costumbres cada sí se relaja más. De su boca no oigo mas nombre que demonio. Sus deseos que publica son de que me muera. No quiere que tenga criada como si fuese la más infeliz. A cada paso me amenaza de muerte con una navaja que tiene. A las que me hacen encajes y blondas tratan y comercian conmigo las aburre. Y en una palabra, me tiene expuesta tan fomento sobrado a un divorcio ¨coadthorum et  mutriam cohabitationem”.

Pido tener vida maridable y que no se meta en el negocio de la fábrica ¨privándole esencialmente que en las cosas de mi fábrica y comercio se mezcle estimándome como su mujer honrada y permitiéndome los criados necesarios según mi clase”.

No se sabe si Rita lograría el arrepentimiento de su marido o el divorcio. De todas  maneras de uno u otro asunto poco disfrutaría esta valiente mujer, pues fallecía en la villa de Valdemoro (Madrid) un 6 de agosto de 1776, desconociéndose las causas de su fallecimiento y las razones por las que murió en esta localidad (A.H.M. Almagro, caja 299, doc.11).