“La ironía de su nombre” de Soledad Arenas, testimonio de la postguerra en Almagro

“La ironía de su nombre” de Soledad Arenas, testimonio de la postguerra en Almagro

La autora, de padres almagreños, que pasó los veranos de su infancia en la ciudad encajera, relata la vida de su madre Engracia Garrido hasta desplazarse a Arganda del Rey

 “Tenía necesidad de contar la vida de mi madre, una vida muy difícil, reflejo de la miseria humana”. Con estas palabras, Soledad Arenas Garrido explicó la intención de su novela “La ironía de su nombre” durante su presentación en Almagro hace unos días. Un historia real, “que no podía quedar en el olvido” a la que ha cambiado la mayoría de los nombres de sus personajes pero que narra la vida de su madre, Engracia Garrido huérfana tras la Guerra Civil como muchos otros niños de su edad, que se ve vapuleada por el infortunio y la miseria humana de personas que se cruzan en su camino. El relato se desarrolla desde el 1940 hasta el 1961 que se traslada a vivir ya casada con 26 años y dos hijos de los cuatro que tuvo.
 
La trama se desarrolla íntegramente en Almagro. La autora describe con detalles lugares, oficios algunos extinguidos, costumbres, gastronomía…. tal  y como su madre se los relató. Un aspecto que destacó el presentador de la novela, el almagreño Ángel Luis Moraga, “es una novela que compagina acción con descripción, hay muchas palabras en desuso que me han sorprendido gratamente, es parte de mí como almagreño”. También Moraga destacó la portada, esa niña sentada en el suelo y apoyada en una columna de la Plaza Mayor.
 
Es un relato crudo, desgarrador, crea impotencia, el lector se da cuenta de cómo se puede ser cruel como una niña, dijo también el concejal de Cultura, Dionisio Muñoz durante la presentación que tuvo lugar en la noche del pasado viernes en la  sala multiusos de la Biblioteca Municipal repleta de familiares, amigos y lectores almagreños. Muñoz también indicó que es un relato que no va a dejar indiferente, que hay leer sorbo a sorbo.
 
Soledad Arenas Garrido está contenta de que la vida de su madre haya visto a la luz. Ha tardado cuatro años y medio, escrito en sus tiempos libres. La única pena es que su madre no ha podido leerlo por su enfermedad, Alzeheimer, aunque sí sabe que ese es su libro, la historia de su vida en Almagro.  
 
La ironía de su nombre está editado por Letrame.