Mendoza y Perera abren la puerta grande de Almagro

Mendoza y Perera abren la puerta grande de Almagro

Números al margen, Miguel Ángel Perera triunfó este domingo en Almagro, en su tradicional corrida del 25 de agosto. Compartió paseo a hombros con Pablo Hermoso de Mendoza, pero en la memoria de los aficionados probablemente quedará con mayor agarre la labor del de a pie en el quinto de la tarde, el más complicado y para sorpresa de muchos el de mejor fondo de un encierro del Capea bonito, entipado, con más cuerpo que cara, pero de juego soso en líneas generales.

Miguel Ángel Perera enseñó que está en un momento importantísimo de su carrera, porque ese quinto bien habría podido volver loco a más de medio escalafón. Pero Perera sacó lo que llevaba dentro ese Murube al que lidió maravillosamente Javier Ambel. Probablemente su matador vio ahí que el pozo tenía agua, aunque fuera muy abajo. Y bajó. Dio igual la turbanera que se levantó en la plaza, dio igual el picante y la embestida un poco bruta del de su suegro. Ahí estuvo su poderosa muleta, sobre todo por la derecha, para hacer labor. El temple y el sitio fueron las claves. Y bebió, ya lo que creo que bebió agua más limpia de la que nadie esperaba. Resultó que el toro regaló un manojo de embestidas para cerrar la faena que permitieron disfrutar al torero y poner a todos de acuerdo. Estocada un punto caída, y dos orejas. En su primero, muy soso, apenas pudo mostrar esa confianza de la que hace gala en las distancias cortas. Saludó desde el tercio.

Pablo Hermoso de Mendoza fue sin embargo el triunfador numérico. Muy animoso el público de Almagro con el mejor de la historia del rejoneo, aplaudió todas sus banderillas, largas y cortas, los galopes con los toros encelados y esa forma tan personal de torear a caballo, que también se puede. Pablo lo hizo, dando la medida justa a sus faenas ante toros que no duraron demasiado en el enorme ruedo de la plaza de toros de Almagro. Destacó con las cortas montando a Corsario en su primer toro, y de nuevo más cerrado en tablas colocando rosas en su segundo, al que cortó las orejas tras un rejón de muerte trasero pero muy efectivo.

No pudo acompañar a Mendoza y Perera el más joven del cartel, un López Simón que ya tiene un buen puñado de seguidores en Almagro. Nadie ha olvidado su presentación triunfal hace tres años, y se le quiere en el corazón de la Mancha. Brindó a Capea su primero, al que hizo antes un buen quite a la verónica. A ese toro lo cuidó sobremanera Vicente Osuna, el mejor de los de plata de la tarde. Lo ayudó Simón en el inicio pero pronto se vio que duraría poco. Embestía al paso y punteando las telas, así que tocó toreo de cercanías y a tragar. Lo mató de casi entera y se pidió la oreja sin la mayoría suficiente. Aguantó bien el palco. En el sexto, más terciado pero con más cara, un toro con mucha más plaza de la que se presumía en los corrales, se desmonteró Osuna tras dos grandes pares. Estuvo muy justo de fuerzas y el torero no podía apretarle. Basó la labor en la mano derecha, con muletazos de mérito. No había recorrido posible pero consiguió que la gente entrara en la faena. Anduvo bien con la espada y cortó una oreja, esta vez sí, pedida con rotundidad.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Almagro. Un tercio de plaza. Se lidiaron toros de El Capea y Carmen Lorenzo, bien presentados en líneas generales, sin exageraciones, de poco juego en general, destancando el quinto, más encastado y de buen fondo.

Pablo Hermoso de Mendoza: Oreja y 2 orejas.

Miguel Ángel Perera: Saludos desde el tercio y 2 orejas.

López Simón: Vuelta tras petición y oreja.

Se desmonteró Vicente Osuna tras parear al sexto de la tarde.