Elena Arenas abrió los ojos al sueño en la pintura y la poesía

Elena Arenas abrió los ojos al sueño en la pintura y la poesía

Ofreció una conferencia titulada “El olvido de los durmientes. Un acercamiento a su representación en imágenes y poemas”.

La doctora en Filología Hispánica, profesora de Lengua castellana y Literatura en el IES Berenguela de Castilla de Bolaños de Calatrava, y coordinadora de la sección de Literatura del Ateneo de Almagro, Elena Arenas Cruz, ofreció una curiosa y bella conferencia este jueves  titulada “El olvido de los durmientes. Un acercamiento a su representación en imágenes”. En sí ofreció una aproximación al acto de dormir y soñar a través de la estética de su representación en cuadros y poemas, ya que tanto en la historia del arte como en la de la literatura hay variados e interesantes ejemplos de escenas en las que uno o varios personajes están dormidos.

Elena evidenció que “unas veces son hermosas mujeres solas o acosadas en su sueño por un dios o traspuestas con la labor entre las manos; otras son santos que en sueños reciben revelaciones divinas o niños-Cupido descansando de su juguetona tarea; hay amantes que duermen abrazados después del amor y otros que insomnes contemplan el rostro del amado dormido; hay personajes a los que se engaña y traiciona por estar dormidos y otros cuyo sueño está al servicio de una enseñanza sobre la vanidad de la vida o el aprendizaje de la muerte”. Pero si algo puso de manifiesto fue que en todo caso, son cuadros y poemas que encierran una enigmática y singular belleza, porque los durmientes “sencillamente duermen y sueñan y apenas dejan que atravesemos la tenue frontera que nos aleja de ellos”, explicó la ponente.

Esta aparente limitación es la que desencadena el reto de la interpretación, pues todos dormimos y conocemos la experiencia singular del sueño. “Los personajes dormidos están olvidados de sí y del mundo, pero su enajenación condiciona o determina no solo el espacio y el tiempo en el que transcurre su quietud y el mundo fantástico de su sueño, sino sobre todo las actitudes o reacciones de quienes los contemplan”, reflexionaba Arenas.

En este sentido, las imágenes y los textos seleccionados, en su mayoría inspirados en historias, tópicos y mitos de la tradición occidental, fueron el punto de partida para orientar una reflexión subjetiva a propósito de la existencia, el deseo, el dolor, la traición, la ternura, el miedo, la ausencia, la muerte o la identidad del yo. Entre ellos, El amante contempla al amado dormido; Dioses enamorados: Zeus y Dánae; la vida es sueño: la pintura de vanitas o el sueño eterno: el rey Arturo en Ávalon y la bella durmiente.

Los ateneístas y amigos del Ateneo de Almagro que ocupaban las butacas de su sede conversaron y compartieron reflexiones con Elena Arenas para finalizar la velada, regalando un cariñoso aplauso a la conferenciante a por su brillante, ilustrativa y didáctica ponencia.